Tuesday, December 6, 2011

Patti Smith / El rock forma parte de mi destino


Patti Smith
'El rock forma parte de mi destino'

La cantante y escritora Patti Smith, considerada un mito, presenta gira, publica libro y prepara disco.

Gerardo Sanz (La Luna de Metrópoli)|
Madrid, lunes 19/07/2010 10:38 horas


Patti Smith, Horses
Fotografía de Robert Mapplethorpe

"El cuerpo sólido de un sueño". Es la definición del rock que Patti Smith (Chicago, 1946) dejó labrada en el quicio de unos versos dedicados al futuro padre de sus hijos, el ex guitarrista de MC5, Fred Sonic Smith.
Una analogía escultórica que, convirtiendo la electricidad y el fragor en un retablo de poesía y pensamiento, sublimó 'Horses' (Arista, 1975) y que hoy, 35 años después, la mantiene con el cincel de su volcánico talento en una mano y el martillo de su inquebrantable compromiso creativo en la otra.
Homenajeada en la vigésimo séptima edición de los premios que, anualmente, entrega NASCAP (la SGAE estadounidense), elegida entre los 400 neoyorquinos más influyentes de todos los tiempos por el Museum Of The City y protagonista del multigalardonado documental y candidato oficial a los Emmy's 2010 'Dream Of Life' (Steven Sebring, 2008), la madrina del punk continúa asumiendo la responsabilidad de su propia mitología.
No en vano, el pasado 29 de junio inició en el Hyde Park londinense una gira europea que recalará en nuestro país coincidiendo con la traducción al español del libro 'Just Kids'(2010) —'Éramos unos niños' (Lumen, 2010)—, memoria de su relación con el fotógrafo Robert Mapplethorpe y fascinante bestiario del Manhattan de finales de los 60 y principios de los 70.
Acompañada por Leny Kaye y Jack Petruzzelli (guitarras), Tony Shanahan (bajo y teclados) y Jay Dee Daugherty (batería), la viuda coraje podría estrenar temas de su próximo álbum en una serie de seis conciertos que tendrá, a su paso por el Festival Porta Ferrada, un epílogo muy significativo.
Aparte de inaugurar en el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols (Girona) una exposición consagrada a su obra plástica reciente, esta viuda coraje que ahora desanuda de entusiasmo el hilo telefónico detendrá su frenética actividad para disfrazarse de detective salvaje y visitar Blanes, última residencia de "un auténtico genio": el llorado Roberto Bolaño.

Patti Smith, Dream of Life
Fotografía de Robert Mapplethorpe

'Éramos unos niños' acaba de editarse en España. A pesar de su extensa trayectoria literaria, ¿puede considerarse su debut narrativo?
Sí. Aunque he publicado poemas en prosa y piezas periodísticas, es mi primer libro propiamente dicho. Y no será el último, porque ya estoy preparando una secuela que, ambientada en la misma época, tratará sobre música.
¿Es cierto que nace de una promesa que le hizo a Robert Mapplethorpe en su lecho de muerte?
Sí, se lo juré la mañana del día que falleció. Cuando nos conocimos, los dos éramos jóvenes y anónimos. No teníamos ni un techo bajo el que resguardarnos, pero emprendimos una vida en común y juntos maduramos personal y profesionalmente. Él quería que contara esa historia, que hablara no de la celebridad sino del ser humano. Y cumplí con mi cometido.
Si algún día usted...
No, nunca le pediría a nadie algo así: es realmente duro. Sin embargo, él lo creía importante y no había un testigo más fidedigno de su evolución.
En cualquier caso, ¿quién sería el autor adecuado?
Sin duda, mi hija Jessie: me conoce mejor que mucha gente. Toca el piano y es una gran escritora.
Usted también comenzó escribiendo. ¿Qué le atrajo del rock?
Su transformación en la voz cultural de nuestra generación, en un elemento de comunicación global. Jimi Hendrix, Jim Morrison, Bob Dylan, Grateful Dead, Grace Slick y Jefferson Airplane lo expandieron mezclándolo con el jazz, la ideología política y la energía sexual. Y fui arrastrada hacia él porque quería contribuir a ese canon. Nunca pensé que me acabaría dedicando a eso, pero descubrí que me costaba menos subir a un escenario y actuar ante 20.000 personas que organizar una cena. Definitivamente, formaba parte de mi destino.
Sus influencias, ¿siguen siendo las mismas?
Guardo fidelidad a lo que amo y disfruto escuchando a John Coltrane, Glenn Gould o Wagner. No obstante, las cosas que me inspiran cambian cada momento y, de hecho, en el disco que estoy grabando aparecen instrumentistas de todo el mundo. Hicimos una canción en Italia con una banda de estilo gitano, otra en Francia con una acordeonista maravillosa, hay improvisación y fragmentos experimentales. Y, por supuesto, los asuntos que me interesan: la destrucción del medio ambiente, San Francisco de Asís o Roberto Bolaño.
Tengo entendido que se acercará a la ciudad donde el chileno concibió '2666'.    
Sí. Hay tanta belleza en España, tanta historia y tanto que ver que puede parecer extraño. Pero, ojo, igual que cuando viajé a Marruecos para sentarme en el café donde Jean Genet tomaba su té a la menta, voy sin expectativas: simplemente, quiero sentir lo que él sentía, recorrer sus pasos, impregnarme de la génesis de esa obra maestra absoluta. Y no hace falta que sea un sitio bonito. Fíjate en mí: 16 años en la periferia de Detroit criando a mis hijos.
Sin embargo, desde que volvió a Nueva York, no ha parado.
Cuanto mayores nos hacemos, más confianza tenemos en nosotros mismos. ¿Qué demonios? Me gusta trabajar, es excitante. A pesar de los errores que cometimos, la motivación de los artistas de mi generación siempre fue engendrar algo especial. Y, por lo que a mí respecta, quiero seguir aportando.



Patti Smith. El martes 20 de julio, a las 22 h en el escenario Puerta del Ángel (Avda. Portugal, s/n). Entradas, entre 35 y 50 euros.




Monday, December 5, 2011

Tony Scott / Un mundo sin fin

Tony Scott
FICCIÓN

Otoño en la Edad Media

Visita con Ken Follett al rodaje, en la campiña húngara, de 'Un mundo sin fin'

No todos los días pones los pies en la Edad Media. ¡Lo que hubieran dado Duby, Le Goff o Huitzinga por vivir la experiencia! El suelo es de tierra y losas de piedra y está sembrado de hierbajos y desechos de mercado. Estamos en la plaza de Kingsbridge, flanqueada de casas y en dos de sus extremos por la indispensable catedral y el priorato. El medioevo, no crean, es incómodo, sucio y hace frío. Además te sientes algo inquieto. En cualquier momento se desata la peste negra, irrumpe un tropel de jinetes con las espadas desenvainadas, te ponen en la picota o te ahorcan por bruja. Y cuando no se te derrumba la catedral, se te hunde el puente. Hace un rato ha pasado un soldado con la librea del conde de Shiring que mostraba la tez lívida y unas heridas espantosas: tendría que estar muerto pero iba animado hacia la cantina. Aún más raro ha sido ver a esa chica resabidilla, Caris (Charlotte Riley), con un anorak de North Face sobre la túnica y hablando por el móvil. Me inclino para recoger un objeto que no debería estar aquí, una colilla de cigarrillo, y entonces veo, junto a la herrería, a un hombre maduro de pelo blanco que luce una sonrisa satisfecha. "Existía en mi cabeza ¡y lo han construido!", exclama. Es Ken Follett: el responsable de todo esto.

El novelista escribirá una tercera parte de 'Los pilares de la tierra'
Esto es el monumental set de rodaje de Un mundo sin fin, la serie televisiva de ocho horas basada en el best seller del mismo título, continuación deLos pilares de la tierra. Es una producción carísima -33,5 millones de euros-, en la que participan Tony y Ridley Scott, y con un reparto de lujo lleno de caras conocidas, incluida una de las chicas de Sexo en Nueva York, Cynthia Nixon (en el Medioevo, Petronilla), lo que no deja de ser algo desconcertante, pese a que en la Edad Media de Follet, con perdón, hay mucho sexo. Un mundo sin fin se rueda en los estudios Korda en Etyek -también se filma aquíLos Borgia, lo que lleva a que coincidas con algún guardia suizo (!) en los lavabos-, a veinte minutos de Budapest. El rodaje empezó en julio, está previsto que finalice el 15 de diciembre y la serie, que según los productores es muy respetuosa con la novela, se estrenará en verano. Se emitirá en España (Cuatro) en septiembre.
Para la ocasión se ha construido en medio de un prado en la campiña húngara una asombrosa réplica de la literaria ciudad de Kingsbridge, centro de las diversas tramas tanto en Los pilares de la tierra como enUn mundo sin fin, que transcurre dos siglos más tarde en la misma localidad. La ciudad, que ocupa una hectárea, es más pequeña que en las novelas, algunas casas solo tienen fachada y la falsa piedra del claustro se desmonta si la rascas, pero la atmósfera resulta impresionante. En el vecino río se han construido dos puentes, el de madera y el de piedra. En una pausa del rodaje, el cineasta Michael Caton-Jones (el director de la serie y que dirigió antes Rob Roy), explica que para el ambiente general -de la iluminación al vestuario- se han inspirado en los prerrafaelistas, lo que, dice, otorga una textura muy romántica a ese medioevo de oscurantismo, sangre y miseria característico de Ken Follet. Sorprende el cineasta al decir que no ha leído el libro. "Mi trabajo es hacer el filme", zanja.
Para el actor Rupert Evans, que encarna al monje Godwin, lo peor ha sido la tonsura. "No puedo dar la espalda a las chicas", bromea. Su personaje, opina, es una especie de fundamentalista, "un joven Hitler". Al peor tipo de la historia, el belicoso Ralph, lo interpreta Olivier Jackson-Cohen. "Empecé el rodaje con una violación y luego no he parado de cometer desmanes", explica. El conde Roland es Peter Firth. "Te pones ropa medieval, te dan una espada y un caballo y ya estás en el papel. Esto no es hacer Shakespeare, sino Ken Follet". Tom Weston-Jones es el constructor e inventor Merthin, el gran protagonista. Dice que ha descubierto un interés por la ingeniería a partir de su personaje.
Follet, que no ha intervenido como guionista ni como asesor, pero vuelve a hacer un cameo, muestra enorme fair play y dice que si la serie no cambiara cosas de la novela "sería muy aburrida". Del hecho de que algunos de los protagonistas tengan ideas y actitudes que parecen demasiado modernas, de la arquitectura al sexo, señala que no cree que psicológicamente la gente medieval fuera muy diferente de nosotros, solo algo más sucia.
Ken Follett reveló que proyecta escribir una tercera novela sobre la Edad Media, otra continuación de Los pilares, cuando acabe la trilogía iniciada con La caída de los gigantes. Así que será posible el regreso a Kingsbridge.




Sunday, December 4, 2011

Gonzalo Pajares / El menú de Mick Jagger

Mick Jagger
Gonzalo Pajares
EL MENÚ DE MICK JAGGER
25 de octubre de 2011

Vino Mick Jagger y alborotó este país que es cumbiambero pero no rockero. Cosas de nuestra identidad. Y aunque yo adore a los Rolling Stones y los considere fundamentales, Mick Jagger, como solista, me parece prescindible. Por eso, para evitar oírlo -y perseguirlo- preferí averiguar qué comió en Lima... tan difícil no fue.
Llegó un viernes y, al toque, fue descubierto por un fanático quien lo vio entrando al hotel Country. Le tomó una foto con su celular, y en un minuto la imagen estaba colgada en Internet y, a través del Facebook y del Twitter, se reportaba su paradero, peso y medida oficial. Pobrecito Mick, le cagaron el viaje, quiso pasar desapercibido en Indias, pero esa boca y figura son inconfundibles, únicas, como la banda que fundó con Keith Richards y Brian Jones.
Llegó con su novia -altísima, guapísima, atorrantísima, dicen quienes la trataron-, con su hijo adolescente -lo tuvo con una modelo brasileña, dicen que fue forzado a reconocerlo- y con unos guardaespaldas más grandes que el 'Cuto' Guadalupe y más gordos que el 'Loco' Vargas. Si uno quiere pasar desapercibido, se viene solito, no se hospeda en el Country (en el hotel España, en el Centro de Lima, hay cientos de pastrulos que se le parecen: allí hasta se hubieran burlado de él por ser una mala copia del original) y de frente uno chapa su Peruvian Airlines pa'l Cusco... pero, bueno, el buen Mick canta de puta madre -repito, en los Rolling Stones- pero muy solapa no es.
Instalado en el Country, y descubierto ya, Jagger ni siquiera pudo darse un saltito por el Bar Inglés, donde el gran Roberto Meléndez prepara el mejor pisco sour del mundo; ni pudo bajarse la mala noche con un capitán, esa delicia que tiene pisco y vermouth rosso en iguales proporciones.
Y tampoco pudo sentarse en El Perroquet, el espacio donde reina el gigante Jacinto Sánchez, un cocinerazo, y de su mano probar uno de los mejores lomos saltados del mundo, o esa plancha de mariscos que llevarán a Jacinto al paraíso, o ese osobuco con trigo que a mí me hace viajar hacia la mesa de mi abuela. Ay, Mick, no sabes los sabores que te perdiste por ser un Rolling Stone.
Y por tanta fama, tuvo que quedarse en su habitación. Y qué creen, Mick Jagger no come carne, qué huevón. Es un vegetariano que, a sus 68 años rockerísimamente vividos, se cuida. Yo me pregunto de qué. No entiendo a los que, después de probarlo todo, se jubilan. Digo, si tan bien la pasaron, ¿por qué retirarse? Y una vida sin placeres -eso incluye la carne- no es vida.
Alejado de las carnes, el feo Mick (porque ya no me atrevo a tratarlo de 'buen') desayunó en Lima frutas, cereales y su poquito de jugo. ¿Y el tocino, los huevos y el colesterol? Para sus guardaespaldas. Bueno, las frutas en el Perú son tan ricas y frescas que por eso no lo vamos a criticar.
Ah, aunque esté alejado de las carnes, sí le gustan los pescados. En el Country, hotel ficho como pocos, tenían corvina, salmón y atún. Cogiéndose la panza y haciendo gesto de indigestión, el feo Mick pidió algo suave: salmón con una mantequilla de naranja y limón y, de yapa, perdón, de guarnición, un puresazo de papa. La papa era peruana; el salmón, chileno. Bueno, al menos en su plato reinó la armonía que en el fútbol y en la política nos falta.
Y como nosotros somos unos profesionales, también averiguamos qué comió la novia. Tome nota, fanático: atún en salsa de albaricoque con risotto. Me datean que el atún venía con risotto de espárragos pero que a la novia, sí, a la atorrante, no le gustaban los espárragos así que solo se comió un risotto a la crema con vegetales al vapor. Qué cool.
Ok, Ok. También les diremos qué comió el hijo (que, a la sazón, se llama Lucas): ravioles de cangrejo con langostinos en salsa de azafrán. Sin duda, es un chibolo gourmet (o el hotel es demasiado nice).
Pero la mala nueva, devotos de la lengua más famosa del mundo, es que el feo Mick no bebió una maldita gota de alcohol durante su estadía en Lima... al menos no en el hotel (su novia tomó el espumante Mumm del frío bar, qué horror). ¿Mick es abstemio? Qué espanto. Si vivir como un rock star implica dejar la carne y el alcohol, yo renuncio al rock'n'roll y me quedo tranquilito en mi anónima realidad, eso sí, escribiendo cosas fundamentales... como lo que come un rockero que ya no es un Rolling Stone.





Saturday, December 3, 2011

Los grandes músicos nunca se jubilan

Su Satánica Majestad
Mick Jagger
 Los grandes músicos nunca se jubilan
Portafolio, 9 de noviembre de 2011 - 7:37 pm


Con más de 60 años, siguen de gira y grabando nuevos discos. Qué vivan los dinosaurios.



Peter Gabriel, Paul Simon, Mick Jagger, Tony Bennett, Leonard Cohen y Lou Reed son veteranos autores que, 50 años después de empezar a escribir importantes episodios de la historia de la música, han vuelto a la actualidad para rubricar aquel pasado, reescribirlo o incorporarle nuevas páginas.
Por ejemplo, Songwriter es el acertado título del décimo octavo disco de Paul Simon, quien –ya fuera en solitario o en su prolífica etapa junto a Art Garfunkel– ha regalado al mundo temas emblemáticos como Mrs Robinson o Bridge Over Troubled Water.
Él mismo se describe como un autor musical antes que como un artista que graba discos y que interpreta sus temas en directo, pero eso no ha impedido que, a sus 70 años recién cumplidos, haya emprendido una nueva gira por EE. UU.
Otro que ha comenzado una gira es el crooner Tony Bennett, quien acaba de lanzar Duets II, la segunda parte de una aventura discográfica que en el 2006 le ayudó a vigorizar su repertorio a fuerza de duetos con otras leyendas.
Donde hace años sonaban Bono, Paul McCartney y Barbra Streissand, ahora lo hacen Lady Gaga, Alejandro Sanz y la malograda Amy Winehouse, dando una idea del contacto de este músico de 85 años de edad con la contemporaneidad.
“Quiero seguir aprendiendo, seguir estudiando y ser todos los días mejor en todas las cosas que hago y espero que eso inspire al resto de artistas a hacer lo mismo”, señaló este músico vitalista, cuyas melodías románticas contrastan con declaraciones incendiarias, como cuando dijo en un show televisivo que Winehouse sabía que iba a morir o que Estados Unidos provocó el ataque del 11-S.
Cuenta Peter Gabriel, la voz original del grupo británico Genesis, que probablemente existe una relación entre los niveles de testosterona y la creatividad, pero el autor de Don’t Give Up opina que, a su edad, donde no alcanza el impulso, llega la experiencia.
A la espera de un nuevo disco de estudio que se hace de rogar, Gabriel defiende que se encuentra en un alto nivel de creatividad a sus 61 años y ha optado en New Blood, su reciente disco, por refrescar su repertorio con una reinterpretación de temas en clave orquestal.
Otro que se ha lanzado a la búsqueda de nuevas sinergias artísticas ha sido Lou Reed, que junto a la mítica banda de rock Metallica acaba de publicar en todo el mundo Lulu.

JAGGER TIENE NUEVO GRUPO

Pocos son los músicos que escapan a la influencia seminal de Mick Jagger en los Rolling Stones, pero su satánica majestad, de 68 años, lejos de acomodarse en su trono, se ha embarcado recientemente en nuevas aventuras musicales, como el grupo Superheavy.
Junto a otro veterano de la música como el ex Eurythmics Dave Stewart, la joven Joss Stone, Damian Marley –hijo de Bob Marley– y el compositor A. R. Rahman, Jagger acaba de publicar un disco de título homónimo al de la banda, en el que ha tratado de unificar distintas sensibilidades y estilos musicales, del reggae al soul, pasando por el rock.
Y algo más se hará esperar el nuevo disco de estudio de otra leyenda andante de la música internacional, el canadiense Leonard Cohen, de 77 años, que tiene incluso título para el décimo segundo trabajo, ‘Old ideas’, que podría publicarse a finales de este año o principios del 2012.





Friday, December 2, 2011

Charlie Sheen en Cartagena de Indias



Charlie Sheen en Cartagena

ANÉCDOTAS DE LA VISITA
DE CHARLIE SHEEN A CARTAGENA


ALBERTO MARIO SUÁREZ D.
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CARTAGENA


El famoso actor estadounidense está de vacaciones en la más bella y famosa ciudad de Colombia. Discreto y reservado, permite que le tomen fotografias pero no concede entrevistas.



El polémico actor, que en meses pasados fue despedido de la exitosa serie 'Two and a half men', está hospedado en el Hotel Santa Clara, en el Centro Histórico de la ciudad.
Los pocos que lo han visto dicen que siempre va acompañado de un grupo pequeño de personas, entre escoltas y realizadores de un programa de televisión.
Mónica Romero, quien visitaba el domingo por la tarde la librería café Ábaco, contó que Sheen llegó a las 4 de la tarde a ese sitio, sonriente y con un tabaco en la mano.
"Yo estaba en la barra. Él ingresó con un camarógrafo, un fotógrafo, alguien que parecía su mánager y cuatro personas más, que se quedaron fuera de la librería. Saludó a todos y me hizo señas como de si podía fumar el puro", contó la mujer, que le dijo que no a la estrella y que, por favor, se sentara afuera.
           "En ese momento no me di cuenta de quién era, pero después todos los que estábamos en el lugar caímos en cuenta de que era el actor. Fue supercasual, tranquilo, respetuoso", apuntó Romero.
La librera Adriana Campo, quien trabajaba en el local a esa hora, fue quien sirvió los primeros cafés a Sheen y al equipo que le hacía una entrevista al actor en la esquina de las calles de La Iglesia y La Mantilla.
           Tras la primera bebida, le preguntó qué más quería y él le respondió: "sorpréndeme con otra cosa", contó la mujer, que terminó llevándole luego un cóctel llamado Vino de Verano.
Campo, aún sorprendida, agregó que tras tomarse una serie de fotos con Romero y la dueña de la librería, María Elsa Gutiérrez, "él me hizo señas de que me acercara, me dijo: Thank you very much, y me dio un abrazo, un beso. Fue un abrazo muy caluroso, muy lleno de ternura".
Este martes, cuando se conocieron las primeras versiones en la prensa señalando que Sheen andaba en la ciudad, una decena de periodistas trató de sacarle unas palabras desde temprano en el hotel Santa Clara, pero sin suerte.
           El actor esquivó a los comunicadores saliendo y entrando por distintas puertas del hotel durante todo el día.
Un trabajador del hotel alcanzó a confesar que, a diferencia de su actitud en la librería, ellos poco contacto habían tenido con él. "Es superhermético el hombre", dijo.
Apenas hablaba con su equipo de trabajo, y casi ni cruzaba palabras con otros huéspedes. "Uno casi no lo ve. Su equipo hace todo por él. Él apenas se dedica a ser él", añadió.
Algunos en el hotel, incluso, apenas se dieron cuenta de que el actor estaba allí cuando vieron los camarógrafos que andaba esperándolo.
"¿Está aquí Charlie?", preguntó la peruana Adriana Fatule, que visitaba la ciudad y esperaba atravesarse con él en un pasillo para reclamarle porque renunció a 'Two and a half Men'. "Él era lo mejor que había en la serie, es una lástima que no esté allí", dijo.




ESCOLTAS DE CHARLIE SHEEN
AGREDEN A PERIODISTAS COLOMBIANOS

Notimex, 31 de noviembre de 2011s
Bogotá, 30 Nov. (Notimex).- Periodistas colombianos denunciaron hoy que fueron agredidos por escoltas del famoso actor estadunidense Charlie Sheen, mientras lo seguían en el puerto caribeño de Cartagena, donde se encuentra de vacaciones.
La radioemisora "Caracol" informó este miércoles en su sitio en Internet que los profesionales de la prensa que han seguido al polémico artista durante su visita al balneario colombiano, fueron maltratados por integrantes de su cuerpo de seguridad.
Según el reporte, "el actor, que había advertido la presencia de las cámaras, esperó a que la mayoría de comunicadores despejaran la zona para partir hacia un reconocido restaurante" de Cartagena.
Al salir del establecimiento, fue abordado por la periodista de "RCN Televisión", Ivonne Salamanca y su camarógrafo, así como por la reportera gráfica de "El Tiempo", Yomaira Grandett, quienes aseguran que fueron empujados por sus escoltas, precisó "Caracol".
Los comunicadores denunciaron que una de las personas que custodiaban al artista intentó quitarles las cámaras a la fuerza y otro empezó a golpear a una de las periodistas y su camarógrafo a "patadas".
"No justificamos la forma en la que actuaron, porque está bien que intenten proteger al actor porque ese es su trabajo, pero no son necesarias esas agresiones, nosotros también estábamos trabajando", dijo Salamanca.
Sheen, quien recién fue despedido de la exitosa serie televisiva "Two and a half men", está hospedado en el Hotel Santa Clara, en el Centro Histórico de la ciudad y se le ha visto con un grupo reducido de personas, según la prensa.

NTX/MTC/JAH/LNP

Charlie Sheen con mimo en Cartagena de Indias
Charlie Sheen
“ES DIFÍCIL DECIR ADIÓS”

El Tiempo

Por Alberto Mario Suárez D.

7: 42 p.m. / 02 de diciembre de 2011


El actor estadounidense terminó este viernes su visita en la que descansó y buscó locaciones.


Charlie Sheen deshizo, a punta de sencillez y buenos gestos con quien se tropezó en Cartagena, la caricatura de la estrella 'gringa' que venía acabar con todo en la ciudad.
El actor, que pasó la semana buscando locaciones para adaptar una película de la década de los 70, según lo reveló el portal de entretenimiento TMZ el martes, partió este viernes por la mañana.
          "Cartagena, gracias. Es difícil decir adiós. Un cálido recibimiento, hermosas vistas, increíble comida, grandes risas, ¡amor abundante!", dijo en su cuenta Twitter antes de subirse al avión.
El ex protagonista del seriado 'Two and half men' también mostró una fotografía de 'La Cripta' que se conserva en el Hotel Santa Clara, y confirmó en su página de whosay.com que busca locaciones para una escena de acción de su más reciente proyecto.

Encantado con la ciudad

Jorge Escandón, el dueño del restaurante de comida de mar La Cevichería, donde cenó el actor el jueves con su equipo de trabajo, le contó a este diario que Sheen le confesó que andaba 'encantado' con la ciudad y que quería trabajar aquí.
"Dijo que tenía proyectos de hacer una película aquí. Y que en ese caso, yo sería el encargado de la comida. Mal que bien, que le digan a uno eso es un honor. Me encantó tenerlo acá, yo soy admirador de él", narró el dueño del restaurante.
Poco se sabe de qué otras locaciones estuvo visitando en la ciudad Sheen, lo que sí quedó claro entre quienes se lo tropezaron, fue el buen humor y la amabilidad que tuvo con sus fanáticos y quienes lo atendieron. A la prensa no le habló ni una vez.
El jueves en la noche, cuando estaba en la Cevichería, hacía las ocho, una joven barranquillera que iba por la calle con sus padres gritó: '¡Charlie Sheen!!!', al verlo sentado en las afueras del restaurante. Un escolta gigante contestó 'no pictures'... Y él mismo actor, ahí mismo, la llamó para sacarse una imagen.
"El man es muy amistoso, muy amigable. Acá cuándo llegan actores colombianos son muy exigentes. Este señor llegó muy sonriente, saludando a todo el mundo", contó el dj de Café del Mar, José Ramos, donde estuvo el actor el pasado domingo por la noche.





Thursday, December 1, 2011

Freddie Mercury / Veinte años de ausencia



BIOGRAFÍA

Veinte años sin Freddie Mercury
(1946 - 1991)
La reina sin su rey

Redacción Cultura
El Espectador
24 de noviembre de 2011

El 24 de noviembre de 1991, un día después de haber confesado que era portador de VIH, murió el vocalista de la banda británica Queen.


Freddie Mercury no fue un personaje, fue mil a la vez. Más que preocuparse por pertenecer a la pandilla de sujetos más influyentes de la música, pensó en apropiarse de un estilo caracterizado por llevar la contraria. Un día confesó que dedicaba horas mirando y escuchando las propuestas de los demás, muchos de ellos colegas a quienes admiraba de manera ferviente, para hacer lo opuesto.
Por eso, cuando las voces predominantes en el rock eran de registro bajo, él innovó poniendo sobre el tapete su capacidad para asumir tonos altos y los críticos comenzaron a decir que se trataba de una propuesta operática. Pero no paraba ahí. Su iniciativa involucraba, además de coros de todas las índoles, un despliegue escénico pocas veces visto en el ámbito sonoro. Los Beatles tenían asegurado su nombre por haber hecho masivo un gusto sectorial; los Rolling Stones marcaban los derroteros de quienes querían ir en contra del establecimiento; Led Zeppelin dictaba al pie de la letra los cánones de comportamiento para el metal; mientras que Mercury y su corte, casualmente llamada Queen, exhibían sus fortalezas durante sus conciertos.

Oficialmente, Freddie Mercury, en la voz; Brian May, en la guitarra; Roger Taylor, en la batería, y el bajista John Deacon realizaron alrededor de 800 presentaciones, lo que equivale a estar más de dos años consecutivos en la tarima todos los días. Allí, el rey de la reina marcaba la diferencia al construir montajes teatrales en los que él, gracias a sus habilidades como multiinstrumentista, lograba desempeñar varios papeles. Para cada rol, como cualquier diva que se respete, mostraba un atuendo distinto. Se paseaba por los acordes del piano, aceleraba los ritmos de las canciones con la guitarra y después de satisfacer su ego, se ubicaba en donde más cómodo se sentía, en frente de la gente para entretenerla, para cantar, para contar historias y para hacer del rock un arte histriónico.