Wednesday, January 12, 2011

Patricia Highsmith / Cuatrocientas cartas


Patricia Highsmith
CUATROCIENTAS CARTAS



Una periodista dona 

400 cartas con Patricia Highsmith


La periodista norteamericana Kate Kimgley Skattebol, ex colaboradora de las cadenas de televisión CBS y CNN, ha donado 400 cartas mantenidas con la escritora Patricia Highsmith al fondo de la novelista de los Archivos Literarios Suizos (ALS). La correspondencia es el fruto de una amistad que duró más de 50 años y servirá para complementar los Archivos Literarios Suizos, inaugurados en 1991.El pasado julio, los ALS adquirieron un primer lote de 400 cartas de la escritora tejana mediante una subasta efectuada por la casa Sotheby's, en Londres. El diario zurichense Tages Anzeiger precisó entonces que los 15.333 dólares (unos 2,5 millones de pesetas) que costaron los escritos fueron aportados por un mecenas, cuyo nombre no reveló. Según el cotidiano, el intercambio epistolar entre la novelista y su amigo Charles Latimer "permitirá algún día esclarecer la vida privada" de Patricia Highsmith. Con estas dos adquisiciones, el fondo de Patricia Highsmith que se conserva en los ALS contiene 800 cartas. Además, cuenta con 100 novelas breves y 150 ensayos, poemas o guiones de televisión.
Originaria de Tejas, donde nació en 1921, Patricia Highsmith pasó los últimos 12 años de su vida en el cantón suizo de Ticino. Como parte de una retrospectiva, el Museo Regional de la localidad de Tragna, del mismo cantón, organizó este verano una exposición consagrada a la escritora, visible hasta el próximo 26 de octubre.


Suiza adquiere 400 cartas 
de la escritora Patricia Highsmith
 Berna 16 AGO 1997
Los Archivos Literarios Suizos (ALS) han adquirido 400 cartas de la escritora Patricia Highsmith, dirigidas a Charles Latimer, por un valor de 15.333 dólares (2,4 millones de pesetas). La operación de compra se hizo en Londres durante una subasta efectuada por la casa Sotheby's. Según el director de los ALS, Thomas Feitknecht, la compra se hizo gracias "al sostén de un benefactor", aunque nadie identificó al generoso mecenas.Según la prensa de Zúrich, el intercambio epistolar entre la escritora norteamericana fallecida hace dos años en el cantón suizo de Ticino y Charles Latimer "permitirá esclarecer un día la vida privada" de Patricia Highsmith.
Teniendo en cuenta estos elementos, la editorial Diógenes, de Zúrich -que es la poseedora de los derechos de la obra de la escritora- prevé la publicación de una biografía. La casa también está trabajando en la publicación de algunos textos inéditos.
Originaria de Texas, Patricia Highsmith pasó los últimos 12 años de su vida en Suiza. Su última novela, Small G, se desarrolla en el ambiente homosexual de Zúrich. Antes de su muerte, y teniendo en cuenta que su editor era suizo, Patricia Highsmith expresó su intención de confiar su fondo literario a los ALS, aunque no pudo concretarlo en vida. En el otoño pasado, esta institución recibió 250 textos inéditos de la autora, entre ellos relatos, ensayos y poemas.



Gustavo Tatis / He venido a ver las nubes

Gustavo Tatis Guerra
Fotografía de Triunfo Arciniegas
HE VENIDO A VER LAS NUBES

El cabalista
Cada vez que observo los caballos,
pienso que Dios descansó el séptimo día
y en su sueño se vio a sí mismo,
despertó, pero olvidó los rasgos y los pormenores.
Quedaba, eso sí, una vaga imagen del sueño:
¿Una constelación, una ecuación,
una bestia olvidada?

Entonces creó al caballo, a partir de su recuerdo,
y vio que era bueno y hermoso,
casi tanto como él mismo.

Emily cuida el jardín
¿Quién soy yo para contar el bello secreto de la mariposa?
Emily Dickinson
No puedo estar sola.
Me visitan huestes.
Pájaros que han perdido su casa.
Lluvias incesantes solas
que vienen a refugiarse en mi cabello.
Ha perdido las hojas ese árbol
Donde yo veía los ojos de un ángel.
Mi alma quiere apostar al cielo.
No seré fiel sino al misterio.

Marcelino Bertel
Qué puedo ofrecerte
Señor
yo que soy de la raza
de los que nada piden
y todo lo dan.
Hombre montuno
encantador de los silencios
sinuanos sobre la sabana dormida.
Yo que despierto a los dioses
guardados con un pito de caña de flecha
no aprendí a leer sino la música
de los pájaros y la mirada de las doncellas.
Yo que crucé las montañas
y los pueblos perdidos del mapa
con el solo sortilegio de la adivinanza.
No tuve otro tesoro que tu tierra baldía
la melodía de tu soledad
desperdigada en estas lejanías.

Tengo mi ombligo enterrado
en el caserío de El Cocuelo,
muy cerca de Montería,
y la voz de los ojos del agua
y el murmullo de los árboles más viejos
conocen el secreto de mi ofrenda.
No tengo nada que ofrecerte,
Señor,
sólo esta sinfonía de pájaros antiguos.

Una mujer entra al palenque
Dentro de mi pelo duro
como nido de pájaros
guardo estas semillas
de árboles que crecieron
conmigo en los días y las noches
de la esclavitud
de todo lo perdido
es lo único que pude traer
mientras huía de los hombres a caballo
y los perros de presa.

Ahora
sacudiré mi pelo sobre la tierra llovida.
Un bosque ha empezado a crecer dentro de mí.

Paraíso
¿Qué otro paraíso tengo
si no esta breve
temporada
en la tierra?
Tus manos me
recuerdan
que estoy vivo,
bendigo la flor
que me regalan
tus piernas.

¿Qué otro esplendor tengo?

Cada día me acuerdo
que también
la muerte es bella.

Oración
Dame, oh señor.
La inocencia de las bestias.
El corazón salvaje de las ballenas.
La mirada clara y antigua de
los caballos. La intuición de los
delfines. El amor de los tigres.

Soy demasiado pequeña
para que me toques
con la yema de tus dedos.

El pequeño tesoro
El pequeño tesoro
está debajo de las piedras
en mitad de la noche
en los restos de un naufragio
en la divinidad que alumbra
una tierra sola y amarilla
como una naranja
desolada
y flotante

El pequeño tesoro está
debajo de sus párpados
en la luna de un espejo
sin brillo
en el resplandor
que se desvanece
así el pequeño tesoro
que esplende
como una palabra perdida.


Gustavo Tatis Guerra

Escritor colombiano, nacido en Sahagún, Córdoba. Ha publicado cuatro poemarios: Conjuros del navegante (1988), El edén encendido (1994), Con el perdón de los pájaros (1996) y He venido a ver las nubes (2008). Hizo una antología de la obra poética de Ibarra Merlano y un ensayo denominado Un humanista frente al mar. También es autor de La ciudad amurallada (crónicas de Cartagena de Indias, 2002), Alejandro vino a salvar los peces (Premio Nacional de Cuento Infantil Comfamiliar del Atlántico, 2002), del ensayo sobre Virginia Wolf Bailaré sobre las piedras incendiadas (2004). Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés y al alemán. Es Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, 1992; y nominado en tres oportunidades: 1993, 1995 y 1997. Ganó en 2003 el Premio de Periodismo “Álvaro Cepeda Samudio”. Es editor cultural del diario El Universal, de Cartagena.

Monday, January 10, 2011

Triunfo Arciniegas / Noticias del paraíso



Noticias del paraíso

Es un libro profundamente religioso, un conjunto de oraciones para abrir la mañana, para entrar descalzos en la luz o sumergirnos desnudos en las bendiciones del agua . Bastaría para demostrarlo la enumeración de los títulos de algunas páginas de He venido a ver las nubes: “Ofrenda”, “Evangelio”, “Epifanía”, “En las manos de Dios”, “Oración”, “Paraíso”, “Los dioses huidizos”, “Las dos almas”, “El monje Kevin”. Así que no sólo se trata de un libro de poemas sino de las invocaciones de un hombre que conoce bien el uso de las palabras y responde por sus consecuencias. De un hombre a quien se acude no para consultar las razones del más allá sino para confirmar los prodigiosos de esta vida.
     Un manual de paisajes, además de un atado de resplandores. Si hay una sola palabra para definir estas páginas de Gustavo Tatis Guerra, sería “resplandor”, y más que un hombre de carne y hueso, su autor sería el alma, el mismo espíritu de los textos sagrados. La edición es bella, además, con pinturas de Heriberto Cogollo, nacidas de la luz y el temblor de los poetas y consagradas a la exuberancia y la voluptuosidad de las mujeres de Cartagena de Indias, el mar, los caballos y otros misterios. Bella y pulcra edición, por supuesto, una prueba palpable del exquisito gusto de Común Presencia Editores.
     Libro espiritual y, a la vez, vegetal. De hojas verdes y plátanos maduros, de animales, de aguas invisibles y alfabetos para iniciados, de corazones sembrados en los patios del arco iris, de hombres efímeros y bosques eternos. Un libro de su tierra y sus antepasados, de asuntos concretos: el padre del poeta y su pueblo, Sahagún, el palenque y el abuelo wayúu, hombres a caballo y perros de presa. Tal vez el libro debe su hechizo a esta sabia amalgama de metafísica y asuntos cotidianos.
     La magia está ahí, invisible, y el poeta la señala con el dedo. La luz está ahí y el poeta unta en ella la yema de sus dedos y la reparte como bálsamo, con la venia de los dioses.
     Un libro para beber más que para leer. Poeta y lector se confunden en este hombre breve, efímero y agradecido, un hombre que se ha regodeado con el aroma del jardín, la caída de las hojas, el brillo de las aguas, la lección de las nubes, un hombre que exclama con fervor:

     “¿Qué otro paraíso tengo
     si no esta breve
     temporada
     en la tierra?”


Triunfo Arciniegas
Cartagena de Indias
28 de enero de 2008

Sunday, January 9, 2011

Patricia Highsmith / Frases


FRASES DE PATRICIA HIGHSMITH
Biografía de Patricia Highsmith

Creo que mis novelas no deberían figurar en las bibliotecas de las cárceles.
*
Tal vez, para un escritor, la suerte consista en que se le haga una buena publicidad en el momento más indicado.
*
Lo que hace que la profesión de escritora sea animada y apasionante es la constante posibilidad de fracasar.
*
Me interesa la moral, a condición de que no haya sermones.
*
Encuentro la pasión por la justicia bastante aburrida y artificial, porque ni a la vida ni a la naturaleza les importa que se haga o no justicia.
*
Tal vez lleve dentro de mí un impulso criminal grave y reprimido, pues de lo contrario no me interesarían tanto los delincuentes o no escribiría sobre ellos tan a menudo.

*
Los tristes creen que los vientos gimen; los alegres, que cantan.
*
Así pues, los gérmenes de los que nace la idea para un relato pueden ser pequeños o grandes, sencillos o complejos, fragmentarios o bastante completos, quietos o móviles. Lo importante es reconocerlos cuando se presentan. Yo los reconozco gracias a cierta excitación que siento en seguida, una excitación parecida a la que produce un buen poema o una sola línea de un poema. Algunas cosas que parecen ser ideas para un argumento no lo son; no crecen ni permanecen en la mente. Pero el mundo está lleno de ideas germinales. Es realmente imposible quedarse sin ideas, ya que éstas se encuentran en todas partes.
*
Mi imaginación funciona mucho mejor cuando no tengo que hablar con la gente.
*
No puedo escribir si alguien más está en la casa, ni siquiera la mujer de la limpieza.
*
No se me ocurre nada peor o más peligroso que comentar mi trabajo con otro escritor.
*
Hay que proteger al libro mientras se escribe.
*
Me llevo mucho mejor con los pintores, y la pintura es el arte que está más íntimamente relacionado con el del escritor. Los pintores están acostumbrados a utilizar los ojos, y es bueno que el escritor haga lo mismo.
*
Es sorprendente ver cuán a menudo una frase anotada en una libreta conduce inmediatamente a otra frase. Puede ocurrir que se desarrolle un argumento a medida que vas tomando notas.
*
¿Cómo se mejora un argumento? Mejorar o “espesar” un argumento consiste en crearle complicaciones al héroe o quizás a sus enemigos. Estas complicaciones tienen efecto cuando cobran forma de acontecimientos inesperados. Si el escritor es capaz de espesar el argumento y sorprender al lector, lógicamente, la trama mejora.
*
Después de todo, un argumento nunca ha de ser una cosa rígida que se encuentra en la mente del escritor cuando éste empieza a trabajar. Yo llevo esta idea un poco más lejos y creo que un argumento ni siquiera debe estar terminado. Tengo que pensar en mi propio entretenimiento y la verdad es que a mí me gustan las sorpresas. Si sé todo lo que va a pasar, entonces escribirlo no es tan divertido. Pero es más importante que los personajes se muevan y tomen decisiones como personas de carne y hueso, que les dé la oportunidad de deliberar, de elegir, de volverse atrás, de tomar otras decisiones, como hacen las personas en la vida real. Los argumentos rígidos, aunque sean perfectos, pueden hacer que los personajes de un libro parezcan autómatas.
*
Desarrollar la idea para una narración es un proceso de avance y retroceso, como tejer.
*
Yo me dedico a crear debido al aburrimiento que me producen la realidad y la monotonía de la rutina y de los objetos que me rodean.
*
Escribir novelas o relatos es un juego y, para seguir jugando, es necesario que en ningún momento deje de divertirte.
*
Y ningún libro, y posiblemente ningún cuadro, es, cuando está terminado, exactamente igual a como lo soñamos al principio.
*
El arte se basa en el deseo de comunicar, el amor a la belleza y la necesidad de crear orden del desorden.
*
Escribir es una forma de organizar la experiencia y la vida misma, y la necesidad de hacerlo sigue estando presente aunque no se tenga público.

                                                                                * 
Nunca pidas disculpas, nunca des explicaciones, dijo un diplomático inglés, y un escritor francés, Baudelaire, dijo que las únicas partes buenas de un libro son las explicaciones que se han omitido en él.
*
Una novela es una cosa emocional.




Nota: la mayoría de las citas pertenecen a Suspense. Cómo se escribe una novela de intriga. Su título original, Plotting and Writing Suspense Fiction, 1966, revisado y ampliado en 1981.

Rosa Mora / El turbulento Territorio Highsmith




El turbulento Territorio Highsmith
ROSA MORA 
El País, 08/01/2011


La biografía de la creadora de Tom Ripley, escrita por Joan Schenkar, es dura y sin concesiones. El libro provoca la necesidad urgente de volver a leer las novelas y relatos de una autora singular que "no veía el mundo como lo hacían los demás"


"Desde muy pequeña aprendí a vivir con un intenso odio que me hacía tener sentimientos asesinos."
Patricia Highsmith
Otro factor que contribuyó al Territorio Highsmith fue su homosexualidad. Escribió que a los 12 años sentía que era un chico en un cuerpo de chica. Pat se sentía culpable de su homosexualidad y tanto a ella como a su madre les parecía algo espantoso, las avergonzaba.
El amor fue siempre para ella una mezcla estimulante de placer y dolor. El paradigma fue Ellen Hill, una inteligente socióloga muy dominante, que conoció en 1951. Vivieron peleas tremendas, Ellen intentó suicidarse dos veces y fue una fuente de inspiración constante. Rompieron a los cuatro años, pero siguieron relacionándose hasta 1988. Pero, quizá el gran amor de su vida fue Caroline Bestermann (seudónimo), que tenía un matrimonio estable y vivía en Londres. La conoció en 1962 y se enamoró ciegamente. "Se derrite en mis brazos como si Vulcano la hubiera fundido expresamente para ello. Puedo pasarme toda la noche haciendo el amor con ella", escribió en su diario. Para estar más cerca de ella, compró una casa en Suffolk. Rompieron en 1966.
También tuvo relaciones con hombres: con el fotógrafo Rolf Tietgens, "una experiencia no del todo exitosa"; con el escritor Arthur Koestler que tampoco funcionó, y con el escritor Marc Brandel, al que conoció en Yaddo, la colonia de artistas de Saratoga Springs (Nueva York), donde Highsmith pasó ocho semanas recomendada por Truman Capote. Brandel le pidió que se casaran y ella se lo tomó tan en serio que acudió a una psicoanalista, para ver si podía "normalizarse sexualmente". La trató como un caso patológico y fue un fracaso.
Cuando tenía 26 años escribió un premonitorio brindis de Año Nuevo: "Brindo por todos los demonios, por las lujurias, pasiones, avaricias, envidias, amores, odios, extraños deseos, enemigos reales e irreales, por el ejército de recuerdos contra el que lucho: que nunca me den descanso". Bienvenidos al Territorio Highsmith.
Patricia Highsmith. El talento de Miss Highsmith. Joan Schenkar. Traducción de Clara Ministral. Circe. Barcelona, 2010. 767 páginas. 29 euros.

Saturday, January 8, 2011

Patricia Highsmith / Amores y obsesiones

Patricia Highsmith
Fotografía de Rolf Tietgens
Patricia Highsmith
AMORES Y OBSESIONES
R. M.
El País, 08/01/2011


"Ningún escritor revelaría jamás su vida secreta, sería como desnudarse en público", anotó en Patricia Highsmith en 1990. Pero su infancia, su vida, sus obsesiones, sus amores, se cuelan en sus novelas y relatos. La novela que más ansiedad le produjo fue Carol,que seguía con fidelidad su propia vida. No podía soportar la idea de quedar expuesta al público y en uno de sus cuadernos apuntó una lista numerada de los dolorosos sentimientos que le provocó escribirla. Apareció en 1952 con el título de The Price of salt y bajo el seudónimo de Claire Morgan. No permitió que se publicara con su propio nombre hasta 1990. Es una historia lésbica de final casi feliz. Un encuentro fortuito fue el primer germen de Carol.Sucedió en los almacenes Bloomingdale's, donde Highsmith tenía un trabajo temporal de dependienta en las Navidades de 1948. Vendió una muñeca a una seductora clienta, que la dejó sin aliento, "parecía irradiar luz (...) Me sentí rara y mareada, a punto de desmayarme, pero al mismo tiempo sentí una elevación del espíritu, como si hubiera tenido una visión". Cuando se fue a casa escribió el argumento de una sentada. Therese, álter ego de la escritora, una adolescente creativa, salió de sus propias "entrañas", según Highsmith. En el personaje de Carol influyó también la apasionada relación que Pat mantuvo con Virginia Kent, una mujer divorciada a la que le arrebatan la custodia de su hija. Highsmith estaba asomada a una de las ventanas de su habitación en el Albergo Miramare de Positano, cuando vio a un hombre joven que paseaba solitario por la playa, con unos pantalones cortos y una toalla al hombro. Fue el primer germen de El talento de Mr. Ripley.Empezó a tomar notas a finales de marzo 1954. Escribió: "Lo que predije que haría algún día, lo estoy haciendo ya, en este mismo libro: mostrar el triunfo indiscutible del mal sobre el bien y recrearme con ello. Haré que mis lectores también se recreen". Ellen Hill, con quien Highsmith tuvo turbulentos amores, es la inspiración de varias novelas. Ellen tenía un teckel llamado Henry, al que la escritora odiaba. En El cuchillo, Ellen es Clara. El perro sale bien librado, pero Clara se suicida. En la vida real, Ellen se desprende del perro, que llegó a atacar a Patricia, pero compró un caniche, de nombre Tina, al que la escritora mata en Rescate por un perro.También la viciada relación con Ellen aparece en Mar de fondo."Quiero explorar sobre las enfermedades producidas por la represión sexual", escribió Highsmith. En El grito de la lechuza, vuelve a matar a una novia, Marijane Mecker, en el personaje de ex mujer del psicópata Robert Forester. Nos enteramos de la gestación de sus novelas y en qué y en quién pensaba cuando las escribía por las abundantes notas que dejó en sus cuadernos. Dos años después de la prematura muerte de una de sus amantes, la adinerada Virginia Kent, Highsmith escribe: "Virginia es Lotte en El temblor de la falsificación, a la que mi protagonista nunca dejará de amar". Fue Mary Ronin, otro de sus amores, quien inspiró Ese dulce mal.Highsmith cuenta en sus cuadernos cómo descubrió los caracoles: se fijó en dos de ellos fundidos en un largo coito en un mercado de Nueva York. Compró seis como mascotas. Según otra versión, vio a dos caracoles besándose. Cuando vivía en Suffolk tenía 300. Sus preferidos eran Edgar y Hortense. El psicópata Vic van Allen hereda esta afición en Mar de fondo y también tiene un Edgar y una Hortense. Sobre el relato El observador de caracoles, escribió: "Mi agente me ha dicho por carta que mi relato sobre caracoles, que a mí me encanta, es demasiado asqueroso para enseñárselo a los editores". Finalmente, se publicó en Granta. En esta historia, el protagonista muere asfixiado por la proliferación de sus mascotas. "Es totalmente imposible", escribió con cierto regocijo en un cuaderno, "saber cuál es el macho y cuál es la hembra, ya que su comportamiento y su apariencia son exactamente iguales".



Thursday, January 6, 2011

Patricia Highsmith / Biografía definitiva



Patricia Highsmith: Biografía definitiva

Joan Schenkar

Traducción de Clara Ministral. Circe. Barcelona, 2010. 766 páginas, 29 euros

Germán GULLÓN | El Cultural 07/01/2011 |  


Este tratamiento biográfico de Patricia Highsmith (Fort Worth, Texas, 1921-Locarno, Suiza, 1995) ofrece una novedad importante: la escritora norteamericana, maestra indiscutible de la novela de crimen, aparece tal y como fue, una mente perversa que creó personajes ponzoñosos. Joan Schenkar no la aprisiona en una biografía convencional, donde la cronología y el sentido común actúan de fronteras o de cárcel, y en que las convenciones convierten al autor en un raro, si bien una persona merecedora de llevar una corona de laurel sobre las sienes. Al contrario, las circunstancias personales reveladas en estas páginas, conocidas por cuantos hayan leído sus novelas, indican que la escritora alimentaba sentimientos divergentes, que revelan un cuadro emocional de estridente visceralidad, escasamente recomendable. 


La escritora tejana vivió obsesionada con su madre, Mary Coates, una artista e ilustradora de nota, poseída por el deseo de agradarla, de estar con ella, y manejaba mal su lesbianismo, marcado por las ciento y una aventuras, que casi siempre terminan en la humillación del otro. Un continuo cambio de identidad, presente también en los personajes de sus ficciones, sumado a los vaivénes emocionales, del amor que se convierte en odio, incluso llegando al deseo de estrangular a la pareja, sobrecargaban su sistema nervioso, desquiciando el equilibrio de su conducta. A la vez, una frialdad emocional congénita inspiró numerosos momentos de ficción y dieron vida a personajes que enardecieron la pasión de muchos lectores, despertando el ardor del hombre civilizado por conocer los lados ásperos de la existencia. 
La escritura de la biografía supuso una travesía infernal para Joan Schenkar, quizás la mejor autora de teatro norteamericano contemporáneo y una biógrafa consumada (Dolly Wilde, 2000), pues no sólo la perversidad del carácter de Pat Highsmith rallaba sus entrañas, sino también su patente antisemitismo. Disfrutaba mandando cartas contra los judios a los periódicos, firmadas con seudónimo, que ofendían la sensibilidad de la judía Schenkar. Durante los ocho años de investigación para el libro, que contó con el privilegio de leer los archivos suizos de la escritora, realizar las entrevistas con gentes que la conocieron, y la redacción del texto, hubo momentos en que casi abandonó la tarea. El acceso a cuadernos de notas y apuntes autobiográficos que ofrecen una visión directa del espíritu atormentado, difícil, contradictorio, perverso, constituía en verdad una bendición envenenada. 

La originalidad con que Schenkar aborda la figura de Highsmith resulta digna de encomio. Orilla la uniformidad impuesta por el universalismo ilustrado, y devuelve al individuo el derecho a ser diferente, incluso cuando le resulta repugnante. Además, rechazó el redactar una biografía cronológica en favor de la presentación de una sucesión de los grandes momentos y temas de la vida de Highsmith, la madre, el alter ego, los estudios sociales, y demás. La principal razón fue el hecho de que la tejana siempre estaba cambiando de papel, de identidad personal, en un momento era de una manera y en el siguiente una emoción trasnochada, del pasado, del ayer lejano, de la infancia o de la juventud, irrumpía en su mente y le cambiaba el humor. Los conocimientos elementales de psicología del lector común apenas llegan a explicar tal conducta, si bien gracias a la pluma rica en matices de Schenkar podemos constatar su existencia. 

La lectura permite seguir la vida de Highsmith según las grandes obsesiones que la dominaron. Comienza con su nacimiento en Texas, unos días después de que el padre se divorciará de su madre, la educación en casa de la abuela, el nuevo matrimonio de la madre, que siempre irá unido al odio hacia su padrastro, Stanley Highsmith, porque le robó el amor materno. También sus inicios profesionales contribuyen mucho a la exploración de la personalidad. Los años de estudiante en Nueva York, en la prestigiosa Barnad College, una universidad para mujeres, escenario de infinitas aventuras sexuales, con mujeres y ocasionamente con hombres. Nunca debemos olvidar que el lesbianismo era considerado en EE.UU., igual que en España, un delito e incluso una enfermedad. 

Durante este período neoyorquino escribió libros de cómic y cultivó la amistad de otro escritor de conducta divergente, Truman Capote. La fama llegó con Extraños en el tren (1950) y, sobre todo, con la adaptación al cine de la novela hecha al año siguiente por Alfred Hitchcock. Constituyó un rotundo éxito, como luego lo sería La Ripliada, o las cinco novelas protagonizadas por Tom Ripley, que comenzaron la entrega mejor conocida, El talento de Mr. Ripley (1955), llevada a la pantalla por Anthony Minghella en 1999, siendo Matt Damon quien encarnó al viscoso individuo. Los viajes al extranjero, la mudanza a Europa, manifiestan que la inquietud de los personajes de sus novelas proviene de ella misma. Primero emigró a Inglaterra (1963), luego pasó a residir en Francia (1967), para posteriormente mudarse a Suiza (1981), donde murió. Fue una vida solitaria, centrada en un yo incapaz de salir y socializar con otros, donde el sexo y el alcohol protagonizaron muchas jornadas. Se cuenta que en su casa casi nunca había comida, quizás un poco de mantequilla de cacahuete y vodka, mucho vodka, mientras la alcohólica y solitaria figura de la autora volcada sobre la máquina de escribir diseñaba a sus personajes, para lo que le bastaba con espumear el acíbar de su espíritu endemoniado. 

Vivió encerrada en sí misma, aprisionada por un carácter imposible, que nadie supo explicar ni menos justificar. El único hilo que se puede encontrar para hilvanar el progreso de su existencia fue el deseo de poner en papel, en sus cuadernos y diarios, en las novelas, el perenne malestar, los cambios de humor, las contradicciones, la capacidad para trasformar los momentos amenos, como el placer de la intimidad sexual, en instantes cuando surge la traición, el mal. La sorpresa es que los deseos confesados en el secreto de sus cuadernos coinciden con los representados por sus personajes en los textos de ficción. Fue una persona que vivió encerrada en su miseria, no por voluntad propia, sino por la incapacidad de actuar de manera diferente. El ayer, sus padres, los recuerdos de la infancia, los supuestos idilios de juventud en vez de aliviar su mente, la reafirman en su desgracia. Parece como si su cerebro fuera habitado por una multitud de voces, que sólo se calmaban cuando la necesidad de escribir la concentraba en una historia, al trasvasar sus frutraciones al papel. 

La lectura de las novelas de Patricia Highsmith, que ha fascinado a tantos lectores de los cinco continentes, exige desde ahora ser realizada pensando que las innumerables peculiaridades anímicas deben considerarse autobiográficas. La redacción de una biografía de estas características, según ha declarado la propia Schenkar, será imposible en el futuro, pues faltarán los diarios, ya que cuanto aparece en los blogs, en Internet, se parece más, según ella, a “un baile de máscaras” que a confesiones sinceras. 

Estamos, pues, ante un libro único y una especie literaria, la biografía, a extinguir, que apenas podemos dejar de lado.


http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28452/Patricia_Highsmith-_Biografia_definitiva



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