Showing posts with label Rosa Mora. Show all posts
Showing posts with label Rosa Mora. Show all posts

Tuesday, January 18, 2011

Rosa Mora / Los secretos de Patricia Highsmith


LOS SECRETOS 

DE PATRICIA HIGHSMITH

La escritora más enigmática


Patricia Highsmith legó 8.000 folios en diarios y cuadernos de apuntes casi desconocidos que revelan muchos de los secretos de la más misteriosa de las escritoras. Desde los 16 años hasta su muerte, en 1995, escribió sobre su vida; anotó sus ideas para creaciones literarias, 'gérmenes', los llamaba ella, sinopsis, reflexiones, lecturas. Un material inédito que la editorial suiza Diogenes, su albacea literario, estudia publicar. En España, además, acaba de aparecer su libro de relatos Pájaros a punto de volar.
Cuando más disfruto de mi trabajo es sobre las cinco de la tarde. A esa hora ya empiezo a estar cansada y sé que aún me quedan tres páginas para acabar el día. El mundo podría estar acabándose a mi alrededor -ya ha pasado alguna vez- pero el trabajo perdura intacto, sin que nadie pueda manipularlo, siempre que sea sólido y sincero', escribió Patricia Highsmith en su diario en diciembre de 1965.
Fue una de las obsesiones de la escritora: que su agitada vida sentimental, su imparable carrera hacia la soledad, no interfiriera en la creación literaria. 'No esperar que algún día y en modo alguno tendría una vida sentimental apacible y, sobre todo, que esto no se convirtiera en una condición para escribir'. Lo cumplió. En 1961 escribió su firme decisión de no volver a vivir con un ser humano. No lo cumplió del todo, pero año tras año se fue encerrando en la soledad.

Highsmith escribió en su diario que no permitiría que su vida sentimental influyera en su trabajo
Patricia Highsmith (Fort Worth, Tejas, 1921-Tegna, Suiza, 1995) empezó a escribir gruesos volúmenes de apuntes a los 16 años y continuó hasta su muerte. Apuntaba minuciosamente sus ideas sobre relatos y novelas, a las que llamaba 'gérmenes', borradores y esquemas, observaciones y reflexiones. También escribió durante muchos años diarios. Son 8.000 folios que, tras su muerte, quedaron depositados en los Archivos Literarios Suizos, en Berna. Paul Ingendaay, coeditor con Anna von Planta (de la editorial Diogenes) de Pájaros a punto de volar (Anagrama), es una de las personas que ha tenido acceso a este material, que descubre la biografía íntima de la escritora y proporciona información de primera mano sobre su creación literaria. De ellos habla Ingendaay en sus ensayos sobre la vida y la obra de Highsmith.
Los diarios y los cuadernos muestran a una Highsmith muy diferente a como la conocimos en los últimos años y su obra será leída de una manera diferente a la luz de estos papeles, explica Ingendaay. En sus trabajos, reconstruye el paralelismo que existe entre la vida de la escritora y su obra; también cómo trabajaba infatigablemente, sin publicar nada hasta revisarlo numerosas veces. Sabía lo que quería; no se plegó a las modas del mercado, aunque durante algunos años tuvo que publicar 'falsas' historias, como ella decía, comerciales, para poder sobrevivir. Algunos de estos trabajos aparecieron en el Ellery Queen'a magazine. Eran textos más populares, con crimen, psicología del asesino y resolución del caso. A Ingendaay también le gustaría rescatarlos, porque 'son muy dignos'.
Patricia Highsmith nació el 19 de enero de 1921 en Fort Worth. Sus padres se habían divorciado nueve días antes y pasó los primeros años de su vida con su abuela. Cuando tenía tres años, su madre se casó con el dibujante Stanley Highsmith, al que consideró un instruso. Fue una niña solitaria y con tendencia a la introspección.
Los Highsmith se trasladaron a Nueva York en 1927 y, aunque él no la adoptó legalmente, todos empezaron a llamarla Highsmith. Asistió a la escuela Julia Richmond y a los nueve años leía a Dickens y releíaCrimen y castigo, de Dostoievski. Siendo muy joven leyó The human mind, de Karl Menninger, libro que incluye estudios científicos sobre conductas anormales. 'Me di cuenta de que el hombre o la mujer de la casa de al lado podía tener una extraña psicosis sin que yo pudiera apreciarlo', escribió años más tarde en uno de sus diarios. Un ejemplar de The human mind, completamente subrayado, se halla entre los papeles depositados en Berna.
Durante el instituto ya supo que quería ser escritora y escribió que los asuntos que más le interesaban eran la culpa, la mentira y el crimen. También la mística cristiana. Poe, Conrad y Dostoievski encabezaban la lista de sus autores preferidos en esa época. Fue luego al Barnard College para chicas de la Universidad de Columbia. Era guapa, inteligente, perseverante y muy seria y tímida. No se entendía bien con sus padres y tenía sentimientos de culpabilidad por sus tendencias homosexuales.
Acabó los estudios universitarios en 1942 y empezó a trabajar en 1943 en la editorial Fawcett, donde hacía sinopsis de historias de cómics aunque pronto empezó a escribir sus propios guiones. Ese mismo año, cuando tenía 22, consiguió piso propio: una habitación, cocina y baño por 40 dólares al mes. Y se embarcó en su primera novela, The click of the shutting, que más adelante describió como 'una historia espeluznante'.
Escribir era todo un ritual para ella, según explica en sus diarios. Todo cuanto la rodeara tenía que ser de máxima calidad: los mejores cigarrillos, una blusa recién planchada. En la pared, dos sables cruzados, uno de la guerra civil ameriana y otro de la guerra de Cuba, objetos a los que se podía 'agarrar' y que la acompañaron durante toda su vida.
Dejó las juventudes comunistas, a las que se había vinculado en la universidad, porque le robaban tiempo para la literatura. El dinero no le llegaba a fin de mes y, además de su trabajo en Fawcett, tuvo que escribir pequeñas redacciones para otra editorial. Tampoco le alcanzaba el tiempo para todo lo que quería hacer, el trabajo, la literatura, cursos de dibujo, el cine, visitas a museos, una serie de aventuras amorosas. Sabía que durante sus encuentros con las amigas bebía demasiado. A los 24 años decidió cortar y viajar a México, donde estuvo, en Taxco, cinco meses. Fue una experiencia deprimente.
En su vida solitaria hubo una excepción: los caracoles. Los criaba, los dibujó, fueron protagonistas de algunas de sus historias, se los llevaba consigo cada vez que se mudaba de casa. También los gatos. Cuando murió Sammy escribió en su diario: 'Sammy no era posesión de nadie, como no lo es ningún gato. No obstante, yo era el único ser humano de su vida y ella fue, con toda seguridad, mi única compañera. En este mundo, en el que existen los cerdos y personas nada atractivas, supe apreciar su belleza con particular intensidad'.

'Que Dios me perdone'

PATRICIA HIGHSMITH 'es una escritora que ha creado su propio mundo, un mundo claustrofóbico e irracional, en el cual entramos cada vez con un sentimiento de peligro personal, con la cabeza inclinada para mirar por encima del hombro, incluso con cierta renuencia, pues vamos a experimentar placeres crueles, hasta que, en algún punto, allá por el capítulo tercero, se cierra la frontera detrás de nosotros, y ya no podemos retirarnos', escribió Graham Greene en el prólogo de Once, un libro de relatos de Highsmith, en el que se hallan los escalofriantes El observador de caracoles y Sopa de tortuga. Es la mejor crítica que se ha hecho a la escritora. Esa sensación de peligro está en los cuentos que publicó Highsmith a los 19 años y en los últimos. Y en sus novelas. Empezó a escribir Extraños en un tren en 1947 y la acabó gracias a una beca de la Fundación Yaddo, en el Estado de Nueva York, dos años después. Fue rechazada por cinco editoriales. En Yaddo fueron sus compañeros Flannery O'Connor y Chester Himes. Ese año Highsmith supo que tenía que publicar historias 'falsas' para poder sobrevivir económicamente. 'Que Dios me perdone por emplear mi talento en favor de la fealdad y de la mentira', escribió en su diario en diciembre de 1947. Las novelas comerciales le permitieron viajar a Europa hasta que se fue definitivamente de Estados Unidos. En 1963, se instaló en Positano (Italia), donde 12 años antes había descubierto el 'modelo' para Tom Ripley. Con El talento de Mr. Ripley (1954) termina la primera etapa de Highsmith, de la que los primeros años, decía, fueron de furioso aprendizaje. Algunos meses después de terminarla, escribió en un cuaderno de apuntes que por primera vez en su vida había 'perdido el sentido de lo bueno y lo malo'. Ya no estaba sometida a la moral convencional. Le siguieron Mar de fondo, Un juego para los vivos, Dulce mal... Después de Italia, se fue al sur de Inglaterra y luego a Francia. En los ochenta se instaló en Suiza, donde, en Tegna, en 1987, se hizo construir una casa en un terreno de 2.100 metros cuadrados. Vivió allí hasta su muerte, el 4 de febrero de 1995. Casi todos sus libros han sido publicados en España por Anagrama. Actualmente, Planeta saca en quiosco la Biblioteca Patricia Highsmith




Sunday, January 9, 2011

Rosa Mora / El turbulento Territorio Highsmith




El turbulento Territorio Highsmith
ROSA MORA 
El País, 08/01/2011


La biografía de la creadora de Tom Ripley, escrita por Joan Schenkar, es dura y sin concesiones. El libro provoca la necesidad urgente de volver a leer las novelas y relatos de una autora singular que "no veía el mundo como lo hacían los demás"


"Desde muy pequeña aprendí a vivir con un intenso odio que me hacía tener sentimientos asesinos."
Patricia Highsmith
Otro factor que contribuyó al Territorio Highsmith fue su homosexualidad. Escribió que a los 12 años sentía que era un chico en un cuerpo de chica. Pat se sentía culpable de su homosexualidad y tanto a ella como a su madre les parecía algo espantoso, las avergonzaba.
El amor fue siempre para ella una mezcla estimulante de placer y dolor. El paradigma fue Ellen Hill, una inteligente socióloga muy dominante, que conoció en 1951. Vivieron peleas tremendas, Ellen intentó suicidarse dos veces y fue una fuente de inspiración constante. Rompieron a los cuatro años, pero siguieron relacionándose hasta 1988. Pero, quizá el gran amor de su vida fue Caroline Bestermann (seudónimo), que tenía un matrimonio estable y vivía en Londres. La conoció en 1962 y se enamoró ciegamente. "Se derrite en mis brazos como si Vulcano la hubiera fundido expresamente para ello. Puedo pasarme toda la noche haciendo el amor con ella", escribió en su diario. Para estar más cerca de ella, compró una casa en Suffolk. Rompieron en 1966.
También tuvo relaciones con hombres: con el fotógrafo Rolf Tietgens, "una experiencia no del todo exitosa"; con el escritor Arthur Koestler que tampoco funcionó, y con el escritor Marc Brandel, al que conoció en Yaddo, la colonia de artistas de Saratoga Springs (Nueva York), donde Highsmith pasó ocho semanas recomendada por Truman Capote. Brandel le pidió que se casaran y ella se lo tomó tan en serio que acudió a una psicoanalista, para ver si podía "normalizarse sexualmente". La trató como un caso patológico y fue un fracaso.
Cuando tenía 26 años escribió un premonitorio brindis de Año Nuevo: "Brindo por todos los demonios, por las lujurias, pasiones, avaricias, envidias, amores, odios, extraños deseos, enemigos reales e irreales, por el ejército de recuerdos contra el que lucho: que nunca me den descanso". Bienvenidos al Territorio Highsmith.
Patricia Highsmith. El talento de Miss Highsmith. Joan Schenkar. Traducción de Clara Ministral. Circe. Barcelona, 2010. 767 páginas. 29 euros.

Wednesday, December 8, 2010

Patricia Highsmith / Lérida 1987


PATRICIA HIGHSMITH EN LÉRIDA 1987

Patricia Highsmith ha escrito 

un relato sobre Reagan que no se editará 

porque "es peligroso"


La escritora. norteamericana pronunció una conferencia en Lérida


Patricia Highsmith, la escritora norteamericana afincada en Europa, estuvo ayer en Lérida, donde pronunció una conferencia sobre su obra, y manifestó a este diario que lo último que ha escrito es un relato sobre el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, relato que no se publicará por ahora. "No creo que se publique porque es peligroso", afirmó la escritora. Highsmith, de la que es sabido que no siente gran simpatía por el actual presidente norteamericano, explicó que se trata de una historia cómica.

Patricia Higlismith mantiene en sus entrevistas el mismo misterio e intriga que en sus novelas. La escritora no quiso dar más detalles acerca del relato sobre Reagan o precisar en qué consiste el peligro. "Es peligroso para mí o para el editor", dijo. A la pregunta de cómo trata la figura del actual presidente norteamericano en el relato, se limitó a decir: "No puedo explicarlo". La escritora no piensa abandonar definitivamente esta historia y quizá ahí reside su negativa a revelar en qué consiste. "Es posible", afirmó, "que más adelante la reescriba para poder publicarla.Highsmith tiene, en estos momentos, pendiente de publicación en el Reino Unido Tales of natural and unnatural catastrophes, 10 relatos breves sobre catástrofes naturales o provocadas. "Tiene 250 páginas y mi editor inglés está estudiando su publicación".
La escritora, considerada como la figura más destacada de la novela negra femenina, es una de las máximas exponentes del género conocido como psicologíacriminal. Higlismith define el suspense como 'una amenaza de violencia y peligro, amenaza que a veces se hace realidad". Prácticamente todos sus protagonistas son criminales, aunque en algún caso, como en rescate por un perro, utiliza la figura de un detective. La escritora no descarta crear protagonistas policías, por que "también pueden ser criminales". En España han aparecido últimamente dos libros de la escritora norteamericana, ambos editados por Anagrama.Suspense, un ensayo sobre las. novelas de misterio e intriga, y El hechizo de EIsie. Higlismith desconocia que Found in the streel (título original de El hechizo de Elsie) apareció hace un año en catalán, casi al mismo tiempo que la edición inglesa. La edición catalana se titulóTrobada al carrer y fue publicado por Columna. "Me alegra muchísimo saber que salió en catalán, afirmó. La escritora considera que el éxito obtenido por .sus novelas en España en los últimos cinco o seis años se debe, fundamentalmente, a que "hay buenos editores, buenos traductores y mucha publicidad". Suspense, que escribió sin un objetivo concreto no elegí el tema, simplemente se me ocurrió la idea"-, explica cómo construye sus novelas. El libro revela algunas de las claves de su obra, aunque deja sin explicación el elemento más característico de su obra: la sensación de angustia, de peligro personal que sus personajes logran transmitir al lector. "No se me ocurrió incluirlo, porque cada caso depende del momento en que. se está escribiendo. No se sabe qué les va a pasar a mis personajes. En cierto modo, tienen vida propia". ,La escritora deja entrever en Suspense que atiende bastante a los "consejos" de sus editores, aunque manteniendo su independencia. No le gusta demasido trabajar por encargo, aunque lo ha hecho en algunas ocasiones. Por ejemplo, para la revista Cosmopolitan, que le pidió un relato de unas 80 páginas, pero que no les gustó y no lo publicaron. Posteriormente,fue recogido en una antología de cuentos. Por encargo, ha trabajado también para el Detection Club, de Londres, al que pertenece: "Me puse de acuerdo para escribir sobre un jurado y surgió Veredicto de 13, escrito por 13 escritores diferentes. Yo fui una de ellos y creo que fue una buena historia".

Turista en Lérida

Patricia Híghsmith, vestida con esos tejanos que parece llevar desde siempre, tímida y con pocas ganas de hablar de sus novelas, mostró auténtico pánico ante los periodistas. Desde el primer momento dejó bien claro que su visita tenía dos objetivos: pronunciar una conferencia en el ciclo Viaje al interior de la novela, organizado por el Institut d´Estudis Ilerdencs, y conocer Lérida. Mientras 15 ó 20 periodistas y fotógrafos la esperaban en el vestíbulo del hotel, la escritora salió tranquilamente y se fue a pasear.Ante las preguntas de este diario, Higlismith golpeaba nerviosamente el suelo con un pie para indicar su impaciencia por finalizar la entrevista, se mostró inquieta ante la presencia del fotógrafo, se tomó un café y una cerveza en brevísimo espacio de tiempo y fumó cigarrillos que apagaba y volvía a encender.
¿Por qué esta mujer solitaria, contraria a todo tipo de acto social, aceptó viajar hasta Lérida para dar una conferencia? Muy sencillo, explicó: "Porque me gusta mucho Barcelona, por cariño a mi editor Jordi Herralde, y porque quería conocer Lérida".
¿Y qué descubrió la escritora en la ciudad? Descubrió la catedral, La Seu, que se hizo explicar detalladamente por un experto; la cerveza San Miguel, que le gustó mucho; y el típico mel i mató (requesón con miel).Highsmith quería yogur de postre y dio la casualidad de que no había ni uno solo en el restaurante. La convencieron para que probara el mel i mató. Y le gustó.
http://elpais.com/diario/1987/04/27/cultura/546472806_850215.html


Lea, además
BIOGRAFÍA DE PATRICIA HIGHSMITH



Wednesday, July 28, 2010

Michael Connelly / El policía más salvaje de EE UU

Michael Connelly
Barcelona, 2009
Foto de Carles Ribas


El policía más salvaje de EE UU

Michael Connelly, estrella de la novela negra actual, habla de literatura en Barcelona

 Barcelona 4 FEB 2009
Harry Bosch, el popular detective de Michael Connelly (Filadelfia, 1956), nació a las letras en El eco negro, en 1992. Supimos entonces que la guerra de Vietnam le marcó profundamente. Su unidad, las ratas de túnel, estaba encargada de limpiar los pasajes subterráneos del Vietcong.
Más tarde y en otras novelas, Connelly va construyendo su biografía. Nos enteramos así que era hijo de una prostituta, que fue asesinada, que él había estado en diversas casas de acogida. También que se había casado, que tuvo un mal divorcio y que no había vuelto a saber de su hija. Entró en la policía de Los Ángeles y estuvo cinco años patrullando las calles. Fue ascendido a detective de Homicidios y pasó a la Brigada Especial de Robos y Homicidios.

El autor de 'Echo Park' cita a Chandler y Ellroy como referencias

El escritor de Filadelfia recibió ayer el IV Premio Pepe Carvalho

"Sé que los agentes de mi país piensan que la pena de muerte es buena"

"Los Angeles Times' me dio disciplina. Los periodistas escriben cada día"
En El último coyote fue suspendido por haber agredido al teniente Pounds, que le estropeó un interrogatorio a un sospechoso. Aprovechó el paro para averiguar quién asesinó a su madre y tras duros avatares -es golpeado en la cabeza, sufre una conmoción, es hospitalizado, pero se escapa- resolvió ese caso que le torturaba.
Durante ocho meses fue castigado en la División de Robos. En Pasaje al paraíso, vuelve a Homicidios. Pero novela a novela, va enfrentándose más y más con el Departamento de Policía. A quien más odia es al subdirector Irving, que luego jugará a ser político. Al fin se cansa y, tras 25 años de servicio, decide retirarse. EnLuz perdida, Harry tiene ya 52 años y se ha sacado licencia de detective privado. En Cauces de maldad, quiere de nuevo su placa y se incorpora a la Unidad de Casos Abiertos. Echo Park,uno de esos casos no resueltos, le lleva a las puertas del infierno y a su compañera de trabajo, al borde de la muerte. Nuevamente es apartado del trabajo, al que regresa con El observatorio, donde se enfrenta con el FBI.
Bosch resuelve, de una manera u otra, y no todas legales, los casos en que trabaja. Está en la policía, pero actúa por libre. "Yo crecí leyendo a Raymond Chandler y a Joseph Wambaugh y de la admiración por sus personajes surgió esa mezcla que es Bosch, un policía que no está totalmente dentro del departamento", dice Connelly. Además de estos autores, el escritor cita a Ross McDonald y James Ellroy. Por todos ellos se fue a California. "Su lectura y los escenarios de Los Ángeles me ayudaron mucho. Mientras estuve en Florida intenté escribir dos novelas y no salió nada". Y es en "esta ciudad magnética", donde se inventa al policía. "Bosch tiene que luchar contra todo tipo de obstáculos para llevar adelante sus investigaciones. A veces es la política, otras la corrupción, la burocracia, incluso la estupidez. El resultado es que casi siempre está en contra de su propio departamento, eso le acerca mucho a sus lectores".
El ex agente del FBI McCaleb, otro de los espléndidos personajes de Connelly, define perfectamente a Bosch: le llama "el ángel vengador". "Es concienzudo y listo, pero se aproxima demasiado al abismo". Connelly lo confirma: "McCaleb tiene razón. Yo admiro el trabajo de la policía. Es fácil hacerlo mal y difícil hacerlo bien. Se asoman al abismo y luego vuelven a casa con todo eso a cuestas. La oscuridad a que se enfrentan les alcanza también a ellos".
En un momento de desesperación, en Echo Park, Bosch se muestra favorable a la pena de muerte. "No creo que fuera un impulso. Por mi trabajo de reportero sé que todos los policías piensan que la pena de muerte es buena ante tanta devastación. Yo no estoy del todo de acuerdo, pero en esto soy objetivo, doy la opinión de un policía".
Connelly nació en Filadelfia, pero a los 11 años se fue a Florida, donde estudió periodismo. Trabajó 10 años en Los Angeles Times. "Si no hubiera estado en este diario ahora no estaríamos sentados aquí. Me sirvió para meterme en el mundo de la policía y del crimen. Y me dio disciplina. Los periodistas escriben cada día".
Si Bosch ha protagonizado 14 novelas, Terry McCaleb sólo tres. La primera, Deuda de sangre, la llevó al cine Clint Eastwood. Le siguieron Más oscuro que en la noche y Cauces de maldad, en la que el detective Bosch investiga la muerte del agente McCaleb. ¿Por qué le mató tan pronto? "Se me hizo difícil seguir con él tras haber visto su cara en el cine".
Y el abogado Michael Heller, ¿volverá alguna vez? "Aparecerá en la próxima novela, El veredicto. Un fiscal es asesinado. Heller asume las investigaciones que estaba efectuando y Bosch se encarga del asesinato". Se publicará en España en octubre. Esta novela, como las más recientes de Connelly, están editadas por Roca Editorial, que también recupera en bolsillo sus otros títulos. Ediciones B ha lanzadoCrónicas de sucesos, que reúne sus trabajos periodísticos. Connelly recibió ayer el IV Premio Pepe Carvalho, y habló de lo bien que se siente en Barcelona- donde participa en el festival BCNegra- y en España, donde "se valora la novela negra".

Libros, 'El Caso' y una plaza para Manuel Vázquez Montalbán

- Nueva colección y nuevos autores. Entre las muchas actividades que desarrolla BCNegra, destacó ayer la salida de una nueva colección, Roja & Negra, que edita Mondadori y dirige Rodrigo Fresán. Tratará temáticas rojas (criminales) y negras (policiacas). Fresán afirmó que no se ajustará exactamente a los parámetros del género, ni a que "tengan más muertos", sino que ofrecerá una voluntad estilística y un mejor contenido. Ya están los dos primeros títulos en las librerías: Delitos a largo plazo, del británico Jake Arnott, y El poder del perro, del estadounidense Don Winslow.
- Una plaza para el 'padre' de Carvalho.
Cinco furgonetas de la policía dos calles arriba en una redada contra un posible comando islamista, suelo mojado por la lluvia, frío y policía secreta mezclada con escoltas. Un auténtico escenario negro envolvió ayer la inauguración en Barcelona de la plaza (dura) dedicada a Manuel Vázquez Montalbán, en la calle Sant Rafael junto a la Rambla del Raval. En realidad, no muy lejos del despacho de 39 metros cuadrados que el detective Pepe Carvalho tenía en La Rambla y casi al lado del piso de 50 metros cuadrados donde vivió la familia del escritor, y al que no llegó la electricidad hasta 1947. Hoy, en su plaza desemboca un hotel de cuatro estrellas. Por debajo limita con la futura sede de sindicatos. Menos mal...
- Fuente de inspiración. Durante años la única información de sucesos era la que hacía la Dirección General de la Policía. El panorama cambió en 1952 con la salida del periódico El Caso, que durante tres décadas explicó los sucesos de la España real frente a la oficial. BCNegra le rindió homenaje con una mesa redonda donde participaron uno de sus redactores, el cineasta Pere Costa, y el periodista Josep Martí Gómez. En el palacio de la Virreina se exponen portadas de sus 35 años de vida.





Michael Connelly se traduce 

por vez primera al catalán

C. G. Barcelona

EL PAÍS, 3 AGO 2009



Michael Connelly
Michael Connelly (Filadelfia, 1956), último premio Pepe Carvalho de novela negra y uno de los autores más emblemáticos hoy del género, está traducido a 35 lenguas. En octubre serán, como mínimo, 36 porque Club Editor ha decidido publicarlo en catalán. Y el azar, o el olfato, hará que la editorial catalana empiece con la que hasta la fecha es su novela más vendida en sus más de 20 años de trayectoria. Se trata de la número 19 de su producción, El veredicte, que Club Editor publicará el próximo octubre en su colección El club dels novel.listes, traducido por Joan Puntí. La versión castellana llegará al unísono de la mano de Roca Editorial.
The Brass Verdict, título original, aparece este mismo mes en EE UU en edición rústica tras su exitosa versión en tapa dura, editada el año pasado. Amén de la acidez de las tramas y la intrahistoria de la ciudad de Los Ángeles aprovechando las pesquisas de su policía que ya son rasgos clásicos en las narraciones de Connelly, el éxito recae en el hecho de que, por vez primera, el autor reúne en el mismo libro a su famoso detective Harry Bosch con el abogado Mickey Haller, protagonista ya de El inocente (2007).
En esta ocasión, Haller se ve involucrado en la defensa de un alto ejecutivo de unos estudios de Hollywood, acusado de asesinar a su esposa y a su amante. En plena pesquisa judicial, el abogado se da cuenta de que la próxima víctima bien podría ser el propio Haller. Mientras, Bosch es el encargado, por la parte policial, de investigar el caso. Tras obvios recelos iniciales, la complejidad del caso invita a trabajar juntos.