Saturday, December 25, 2010

Talidomida / La tragedia pudo haber sido evitada


La tragedia de la talidomida 

pudo haber sido evitada

  • El producto farmacéutico se lanzó al mercado sin control previo
  • Por Juan Cruz


La tragedia de la talidomida pudo haberse evitado si los laboratorios que promocionaron ese producto hubieran atendido a las sospechas expresadas por varios científicos de todo el mundo. Así lo revela el Sunday Times en su edición del último domingo, que dedica seis páginas completas al tema, incluyendo un enérgico editorial sobre los derechos del ciudadano frente al poder de las compañías. Juan Cruz informa desde Londres sobre el contenido de este polémico documento, que estuvo embargado durante cuatro años y al que una reciente disposición judicial acaba de dar vía libre para su publicación.
La tragedia de la talidomida pudo haberse, evitado si los laboratorios que promocionaron ese producto hubieran atendido a las sospechas expresadas por varios científicos de diversas partes del mundo. La historia del preparado y el recuento de la lucha por eliminarlo del mercado acaba de ser publicada en Londres por el Sunday Times.Desde hace cuatro años el periódico disponía de los datos que ahora ha publicado, pero su publicación había sido prohibida hasta el momento.Como se recuerda, por haberse tomado sus madres talidomida como sedante durante la gestación, ocho mil niños de todo el mundo nacieron terriblemente deformados. Cuando se produjeron los primeros casos, los médicos no supieron a qué atribuirlo. Un médico alemán advirtió que las deformidades que presentaban los recién nacidos sólo podían compararse con las de una rara enfermedad: la focomelia (defocos: foca, y melos: miembro), de cuya existencia se tienen muy pocas noticias y acaso un sólo documento gráfico: un grabado de Goya en el que aparece un niño con los miembros deformados en brazos de una campesina española.
En el reportaje que acaba de publicar el Sunday Times concluye que, en efecto, la tragedia, que se concretó a principios de la pasada década, pudo haberse evitado si se hubieran efectuado pruebas que en los años cincuenta, cuando se inventó la droga, estaban a disposición de los científicos. Cuando se demostró que la talidomida era causante de las deformaciones ya era tarde.
La falta de pruebas previas no impidió ni que la droga saliera al mercado ni que se hiciera una intensa campaña publicitaria que ponía énfasis en la ausencia de efectos secundarios del producto.
Cuando estos efectos fueron advertidos, la empresa alemana que descubrió el fármaco siguió vendiéndolo y siguió haciendo todo lo posible por hacer olvidar al público lo que se empezaba a decir de latalidomida. Sólo cinco meses después de que la evidencia más fuerte de riesgo fuera revelada por un médico australiano, la talidomidadesapareció del mercado. Esto ocurrió a finales de 1961.
La talidomida fue inventada en Alemania por la empresa Gruenenthal,que se asoció con Distillers (británica) para promocionar el fármaco. Este consorcio se hizo efectivo en 1956. Lo que habían descubierto los alemanes se llamó primero K-17, pero pronto fue conocido con el nombre de talidomida. Según los inventores, con la talidomida se eliminaban todos los efectos secundarios peligrosos que presentaban los restantes barbitúricos.

Experimentos humanos

El Sunday Times dice que Gruenenthal no usó todos los métodos propiamente científicos necesarios para llegar a una conclusión de esa clase. Además, en el proceso de invención no participó ningún especialista en farmacología que hubiera sido el encargado de advertir cómo iba a ser tolerado el producto por el ser humano. Participaron, eso sí, un fisiólogo, un químico y un químico-fisico. Los resultados que estos científicos dijeron haber obtenido de sus experimentos no fueron contrastados luego por otros especialistas del mundo.Las experiencias de los investigadores de Gruenenthal señalaban que la talidomida era una droga hipnótica muy potente que no presentaba efectos colaterales. Desafortunadamente, viene a decir Sunday Times, la verdad se supo luego. Se experimentó en seres humanos.
Después se ha comprobado, en efecto, que si una mujer entre la quinta y la octava semana de su estado de gestación tomaba talidomida corría un grave riesgo de que su hijo naciera deformado. Experimentos que se han hecho en ratas demostraron además que, si éstas estaban gestando, ellas mismas no sufrían nada, pero los embriones que se estaban formando en su interior dejaban de desarrollarse.

Sin controles previos

El Sunday Times cuenta que para llegar a sus conclusiones positivas con respecto a los valores de la talidomida, Gruenenthal siguió un sistema convencional que hubiera sido seguro si se hubieran producido las experiencias previas que, al parecer, no tuvieron lugar. El sistema que se siguió, dice Sunday Times, fue el de enviar muestras detalidomida a un cierto número de doctores de todo el mundo. Los informes adversos que se recibieron no fueron recogidos en un simposio que aquella empresa organizó para dar a conocer opiniones acerca de la nueva droga.Algunos de los informes recibidos entonces y señalados ahora afirmaban que la talidomida tenía efectos colaterales y era, en general, una sustancia, que el cuerpo no toleraba bien. A pesar de ello, la droga se puso a la venta en 1957, y sólo se retiró del mercado a finales de 1961.
La literatura publicitaria con la que se lanzó la talidomida la recomendaba -como un producto que podía venderse sin receta, lo que hacía difícil para los médicos controlar las dosis que debían tomar sus pacientes. Las estadísticas dicen que un millón de alemanes tomabantalidomida cada día. El consumo no disminuyó a pesar de las alarmas: veinte médicos suizos describieron la talidomida como una droga peligrosa. En 1961, Gruenenthal había recibido noticias de la existencia de 1.600 casos en los que se presentaban serios efectos secundarios, como paralización irreversible de las extremidades.
Pero el producto seguía en el mercado. La empresa responsable de latalidomida en Inglaterra publicó incluso que las mujeres en cinta no tenían por qué temer nada del producto. Gruenenthal, en Alemania, niega que ella haya hecho publicidad de la talidomida como conveniente para las mujeres en aquel estado.
Sin embargo, lo cierto fue que las seguridades con las que se presentaba el producto y la intensa campaña publicitaria con que fue promovido hizo que muchas mujeres, afectadas por los inareos, la ansiedad y las tensiones propias de la gestación, tomaran la droga.
En Inglaterra, muchos niños talidomídicos recibieron compesaciones económicas que aseguran su vida. Moral y fisicamente los daños de latalidomida, cuya intrahistoria se ha contado ahora, son ya irrebersibles. El Sunday Times hablaba en su reportaje de que la tragedia pudo haber sido evitada. Pero el ciudadano resultó una vez más un ser extremadamente vulnerable al que se le defendió muy tarde.


Friday, December 24, 2010

José Asunción Silva / Nocturno III



José Asunción Silva
NOCTURNO III
UNA NOCHE

Una noche
Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,
Una noche
En que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
A mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
Muda y pálida
Como si un presentimiento de amarguras infinitas,
Hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
Por la senda que atraviesa la llanura florecida
Caminabas,
Y la luna llena
Por los cielos azulosos, infinitos y profundos
esparcía su luz blanca,

Y tu sombra
Fina y lánguida,
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada
Sobre las arenas tristes
De la senda se juntaban
Y eran una
Y eran una
¡Y eran una sola sombra larga!
¡Y eran una sola sombra larga!
¡Y eran una sola sombra larga!

Esta noche
Solo, el alma
Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
Separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la
distancia,

Por el infinito negro,
Donde nuestra voz no alcanza,
Solo y mudo
Por la senda caminaba,
Y se oían los ladridos de los perros a la luna,
A la luna pálida
Y el chillido
De las ranas,
Sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
Entre las blancuras níveas
De las mortuorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada ....
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada,
Iba sola,
Iba sola,
¡Iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil
Fina y lánguida,
Como en esa noche tibia de la muerta primavera,
Como en esa noche llena de perfumes, de murmullos y de
músicas de alas,

Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de
negruras y de lágrimas!...




Thursday, December 23, 2010

Hemingway / Raymond Chandler / Cocteles para bebedores de leyenda


Ernest Hemingway con su esposa Mary y Spencer Tracy
Barra del Floridita
La Habana, Cuba

Cócteles para bebedores de leyenda

Pasiones de barra con un daiquiri, un 'gimlet' y un 'bourbon' combinado



En La Habana, California o Detroit, reflejos de alcohol en la noche. Ernest Hemingway, Raymond Chandler y John Lee Hooker ejercen de gurús.

1 DAIQUIRI

Cuando Ernest Hemingway vivía en Cuba, pasaba mucho tiempo a bordo de su bote, y otro tanto acodado en la barra de El Floridita, ese célebre bar que está en La Habana y que ha inmortalizado el punto exacto donde el escritor logró sus grandes éxitos con el daiquiri, que no eran otros que beberse una cantidad inconcebible de papa's special, un cóctel diseñado especialmente para él, que en la isla gozaba del cariñoso sobrenombre de Papá. El sitio exacto es un banco, al final de la barra, que está hoy aislado por una cadena y coronado por un busto en bronce del escritor. Don Gregorio Fuentes, otra fuente de inspiración paralela al daiquiri, contaba la rutina que seguía con Hemingway todas las mañanas, una rutina productiva cuyo resultado más notable fue la novela El viejo y el mar. El escritor y Gregorio Fuentes, que, además de ser su amigo y su fuente, era el capitán del bote, salían cada madrugada a bordo de El Pilar, tal era su nombre, a navegar mar adentro hasta el atardecer. Hemingway, según explicaba Gregorio, tiraba su caña al mar y se acomodaba en su silla a leer y a beber ron con coca-cola, o sin ella, según el clima, el humor del mar o la intensidad de la resaca que acompañara a este legendario escritor que interrumpía su lectura exclusivamente para sacar del agua un pez o para apuntar ideas en tarjetas que iba echando en una caja de madera. El rumbo deEl Pilar seguía las coordenadas, infalibles y sumamente personales, que Hemingway interpretaba con las cifras que le iban dando sus botellas: "Una de Fundador al norte y una de Bacardí al este", y justamente ahí aparecía un pez espada. Un día se encontraron con un viejo que había pescado un marlin tan grande y tan fuerte que iba remolcando, a buena velocidad, su lancha de remos. Hemingway quitó los ojos del libro que iba leyendo para ponerlos en ese acontecimiento digno de escribirse. Gregorio contaba que el escritor le pidió que se acercara a la lancha para ofrecerle ayuda. El viejo que iba siendo remolcado por el marlin se enfureció y les gritó que se largaran, que ese marlin era de él. En una entrevista que le hizo Milt Machlin en 1958, Hemingway confiesa los números de su récord personal en la categoría de daiquiri papa's special, ese que bebía como un campeón acodado en la barra de El Floridita, cuyos ingredientes son: chorrito de zumo de lima, chorrito de zumo de uva, un poco de hielo y 110 mililitros de ron. El entrevistador quedó fuera de combate con cuatro, nada que ver con los números de Hemingway, que ingirió, en una esforzada jornada, de las 10.00 a las 19.00, 15 papa's special, y al terminar, como si nada, se fue a su casa a escribir algunas de sus páginas de premio Nobel. "¿Y cuál es el truco?", preguntó el entrevistador el día en que regresó al combate: "Beber de pie", respondió el escritor.

2 'GIMLET

'Raymond Chandler, ese extraordinario escritor de novelas policiacas, era famoso por su metodología cuando se trataba de ejecutar el oficio que más detestaba: el de guionista en Hollywood. La lista de requerimientos que imponía al estudio cinematográfico que lo contratara era concisa e innegociable: una habitación con instrumentos para la escritura, una caja de whisky (que pretendía liquidar en cuanto pusiera el punto final), una enfermera (para que le suministrara suero cada vez que el escritor flaqueara o se quedara traspuesto) y una ambulancia (por si flaqueaba el suero de la enfermera y la trasposición del escritor pasaba a mayores).
Su célebre personaje, el detective Philip Marlowe, es, desde luego, un gran bebedor, un talento que también Hemingway, arropado por esa verdad del palo tal que produce tal astilla, ponía en sus personajes. Aunque Marlowe, como su autor, casi siempre toma whisky, en la novelaEl largo adiós cambia de orientación, se deja llevar por su cliente Terry Lennox hasta una mesa minúscula en el bar Víctor, un oscuro local en una ciudad de California. Lennox ordena una ronda de gimlets y lanza su teoría sobre la bebida en general: "El alcohol es como el amor, el primer beso es mágico, el segundo es íntimo, el tercero es rutina". Antes, el adinerado personaje que ha solicitado los servicios de este detective de novela ha dicho esta línea de sabiduría opinable: "Soy rico, ¿a quién demonios le importa ser feliz?". Cuando el camarero pone losgimlets en la mesa, Lennox le explica a Marlowe la naturaleza de ese cóctel: "El verdadero gimlet está hecho mitad de ginebra, mitad de jugo de lima, y nada más. Mucho mejor que el martini".

3 El cóctel deconstruido

El músico John Lee Hooker cuenta en una canción de su álbum Chill outsu método para olvidar a una mujer que lo hacía sufrir, un método que es un cóctel de choque que no incluye concesiones como la lima o el zumo de uva, y que en cambio sí tiende a alcanzar el increíble milimetraje que manejaba Hemingway: este personaje de canción entra en el bar Apex, en Detroit, una cueva donde, desde hace décadas, se refugian los músicos de blues. El Apex está a media luz, medio vacío, y el hombre que acaba de entrar le pide al barman su remedio infalible para olvidar un amor: un bourbon, un escocés y una cerveza. Cuando este personaje, que puede ser el mismo John Lee Hooker, pide por tercera vez este cóctel deconstruido, el barman le hace ver que su estado empieza a ser inconveniente. "No te preocupes", le dice el músico a medio hablar, dentro de esa media luz que alumbra el bar medio vacío, "sólo tráeme un bourbon, un escocés y una cerveza". La historia termina como todas las historias de amor que quieren resolverse en un bar: John Lee Hooker y su personaje, ahogados en la barra, pensando con insistencia en esa mujer que ni con ese remedio infalible han podido olvidar.
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Jordi Soler es autor de Los rojos de ultramar (Alfaguara)





Thomas Bernhard / Duelo


Thomas Bernhard

DUELO

I
     Hacia el Siglo de las Vacas,
Catulo, «gens Valeria…»
     En los valles desecados
sostienes el diálogo de los muertos
     has fundado tu silencio
en nombres tenebrosos:
     Dos sombras de pájaros
     Dos nuncas
     Dos sin fin
II
Los grandes sufrimientos no eran su fuerte,
se remitían al futuro
y te piden explicaciones…
     Dos mil años vividos de menos,
eso te arruinaba… una vez
estaban sin tiempo, estaban
sin fin…
     Él lloró, se retiró al sueño de ella,
esperaba las superfluas formaciones de palabras
     de su belleza…
ella no sentía nada
     él penetró en esa NADA,
III
¿Con qué derecho
     en este lugar,
con qué derecho…?
IV
Figuras susurrantes te cubrieron
     de tinieblas,
rompieron cadenas, donde tú estabas,
     te azotaron con azotes de pájaros…
Monumento de tedio en las colinas heladas,
     los días se levantan negros
y tú en tu hambre.
V
Al final de la tumba escuché
     tu voz
en la protesta de la corneja,
     con viles mentiras te até
a las orillas del río…
VI
     ¿Pues quién escribió antes que yo
que nadie vivió antes que tú
     y nadie murió
y nadie estuvo en mí,

     quién escribió antes que yo
que la primavera era invierno
     y el invierno primavera,
     quién escribió antes que yo:
ésos eran nuestros nombres:
     un verde negro,
un rojo mate,

     quién escribió antes que yo
cómo entraba en las frías tumbas
     el viento frío y la muerte fría?
VII
tú en tu sombra,
tú en tu despertar,
tú en tu tiempo,
tú en tu gloria,
tú en tu palabra,
¡tú!
VIII
En las lomas de las colinas del Adagio
     aprendí los días y las noches.
IX
Con mi cuchillo bien afilado
     grabé tu belleza
en la corteza del cielo,

cubrí tus heridas con nieve
     y la sangre se secó con la velocidad del viento…
X
     Durante mucho tiempo no supe
quiénes eran,
     confié en su llamada de auxilio,

les conté el lamento
     de nuestro lamento,
porque mi país me traicionó.
XI
     Arranqué de los grabados nobles rostros
de antiquísimas estirpes.
XII
     Sobrevivir
a las órdenes de la noche,
     tú te refugias en los libros,
a mí me retiene la tierra
     con sus pensamientos.






Traducción: Miguel Sáenz.
De Ave Virgilio. (Ediciones Península, Barcelona 1988)

http://www.adamar.org/ivepoca/node/1556




Wednesday, December 22, 2010

Fina García Marruz / Toma mi mano



Fina García Marruz
TOMA MI MANO
Toma mi mano,
hazme sentir que estás cerca
en la novedad de esta hora
en que mi mano es nueva en tu mano,
y es mi mano porque tú la tomas
y mi pecho ha quedado silencioso como ella, anhelante,
en el banco arrobado, suspendido por todas las estrellas.





Tuesday, December 21, 2010

Georgina Herrera / Dos poemas


Georgina Herrera
DOS POEMAS


Reencarnación

Cómo será si vuelves
y yo también,
sin que sepamos
que fuimos ya; sin un indicio.
Ser otra vez, sin más destino
que encontrarnos así,
como si nunca.
Quiero llegar a ti y que tú vengas
en despacioso viaje, como
tú sólo sabes.
No tener más destino
que el de siempre.
Asombrarnos los dos.
No importa que paguemos
deudas que no sabemos cuáles fueron,
pero que vuelvas
y venga y, para estar juntos,
queriéndonos, mientras
se hace palabras sobre mi piel
aquel asombro tuyo al descubrirme;
yo, asombrada también.
Que me concedas lo que ya me diste,
que nuevamente
me prometas lo que sí cumpliste.

Morirse es malo

Lo malo de la muerte es ese llanto,
no el de los que se quedan;
a esos, la misma vida
les devuelve la risa poco a poco.
Hablo de los que parten.
Yo pude ver en sueños
lo malo que es morirse.
Te la pasas llorando todo ese tiempo,
todos cruzan llorando por tu lado,
nadie da consuelo
porque nadie lo tiene,
y pasamos sin ver a los que amamos
y ellos igual... sin vernos.
Nada de bienvenidas,
no se hacen preguntas;
la palabra es el llanto.
Llegas
a ese lugar que no se sabe donde
queda ni lo que es,
ligera, como en vuelo,
sin venir de algún sitio
ni andar a otro,
ni estarse en paz.
Llorando.
Así es la muerte:
sin besos, sin abrazos,
sin odio, sin amarse,
llorando todo el tiempo. 



Georgina Herrera, poeta y escritora cubana. Jovellanos, provincia de Matanzas, 1936.Empieza a publicar a los 16 años, en periódicos y revistas de La Habana, a donde se traslada posteriormente.
GH (1963), Gentes y cosas, Granos de sol y luna, Grande es el tiempo y Gustades sensaciones, en 1997. 
Desde 1962 trabaja en la emisora Radio Progreso, donde escribe novelas, cuentos y teatro. Pertenece a la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

¡Dulce jueves!




Monday, December 20, 2010

José María Zonta / No entrar como turista en el corazón de una mujer


Foto de Waclaw Wantuch
José María Zonza
NO ENTRAR COMO TURISTA 
EN EL CORAZÓN DE UNA MUJER

haciendo fotos
dejando latas de cervezas
buscando solo catedrales inmensas
y estatuas transparentes


con la mochila llena de mapas
y haciendo comidas rápidas


hay un país
siete ciudades
una cordillera y un invierno
en el corazón de una mujer


no bebas sólo un vaso de mar allí

no entres en avión
toma el tren de la media luna


no reveles allí tus fotos en una hora

si no hace demasiado frío entra desnudo

no lleves paraguas

y sobre todo no tales árboles en el corazón de una mujer
no acostumbran volver a crecer.