Showing posts with label Roberto Mascaró. Show all posts
Showing posts with label Roberto Mascaró. Show all posts

Thursday, October 13, 2011

Roberto Mascaró / Traductor de Tomas Tranströmer

Tomas Tranströmer

Roberto Mascaró
Traductor de Tomas Tranströmer
"Tranströmer exige al lector"
BIOGRAFÍA DE TOMAS TRANSTRÖMER

Por Nelson Fredy Padilla
Bogotá, El Espectador, 8 de octubre 2011 – 8:00 pm


Tomas Tranströmer y su esposa Monica

Roberto Mascaró, ganador del Festival Internacional de Poesía de Medellín, amigo y traductor del autor exaltado en Estocolmo, le contó a El Espectador por qué considera los versos de su colega como únicos.
Roberto Mascaró, un uruguayo que vive exiliado en Suecia desde 1978, se convirtió hace más de treinta años en traductor al español del nuevo Nobel de Literatura, Tomas Tranströmer, hoy impedido para escribir o hablar. Cuando la academia sueca dio la noticia, Mascaró no estaba con su amigo sino dando un recital de su propia poesía en un colegio de El Salvador, durante el festival anual que se realiza en ese país centroamericano.
“¡Qué alegría. Por fin se hizo justicia!”, fue su reacción tras una larguísima espera, como la de una veintena de periodistas suecos que todos los años desde hace dos décadas se sentaban, el día del anuncio del jurado, frente a la austera residencia del poeta, hasta que el jueves entraron jubilosos a felicitar a quien consideran un genio. Mascaró le envió desde San Salvador un emocionado mensaje para que su esposa Monica se lo leyera. Después habló con El Espectador.




¿Cómo se cruzan su camino y el de Tranströmer?
Yo llegué a Suecia en 1978, perseguido por la dictadura uruguaya. Era un poeta principiante. Luego de dos años me familiaricé con el idioma, y cuando empecé a leer poesía sueca (Lagerkvist, de Ekelöf, Martinson y Söderberg) descubrí a Tomas. Me interesó tanto su obra, hasta el punto de que un día lo llamé por teléfono desde Estocolmo a la ciudad donde vivía y le dije que lo estaba traduciendo al español. Tuve la sorpresa de que él me respondiera que le interesaba que lo tradujese al español porque nadie lo había hecho. Dijo que venía a mi casa y se apareció donde yo vivía, por coincidencia el barrio obrero donde él había vivido en su niñez. Es un sueco especial, un hombre sencillo, simpático, me contó toda su historia, yo le conté la mía, y con la traducción de sus poemas empezamos una amistad que fue estrechándose a lo largo de 30 años.
Dicen que cuando se traduce un poema se transforma en otro.
Puedo decir que mis traducciones están bastante bien corregidas y consultadas con el autor, lo que es un privilegio porque no todos los traductores pueden telefonear al poeta, apenas les surge una duda, para ponerse de acuerdo.
La academia sueca definió la poética de Tranströmer como densa, translúcida, metafórica. ¿Está de acuerdo con eso?
No estoy de acuerdo. Me parece una definición un poco mezquina, muy general, no dice nada; una definición lavada, como la de todos los años. Tranströmer es un poeta difícil, en el buen sentido de la expresión. Es radicalmente metafórico y radicalmente simbólico. Su lectura exige al lector un esfuerzo, y lo interesante es que es un poeta difícil que ha llegado al gran público en Suecia. Uno de los poetas más nombrados y traducidos del planeta, incluso a idiomas como el tártaro o el zulú.
Los ensayos sobre él hablan de que sólo admite influencia de los poetas griegos.
Su vertiente viene de los clásicos, en especial de Horacio. También del expresionismo, del surrealismo y de las vanguardias europeas, de manera tangencial, porque tampoco las reivindica ni se hacen muy visibles. Todo lo ha transmutado en un lenguaje propio; para mí, con una especial torpeza en la escritura, porque sus versos balbucean a veces. Él no es un académico, sino lo contrario.
Explique ese concepto de la torpeza y el balbuceo.
Es el mérito de llevar al lector a aprender, a descubrir cosas. La poesía de Tomas es una cantera en bruto donde uno tiene que trabajar para sacar un resultado.




¿Eso le dificultó las traducciones?
Sí. El trabajo ha sido largo y de mucha corrección. Empecé con una antología en los años ochenta. Luego hice otra para España, en 1989, y apenas hace meses terminé los dos volúmenes con sus obras completas para la Editorial Nórdica de Madrid, titulados El cielo a medio hacer y Deshielo a medio día.
Precisamente en este último, en el poema ‘Cinco estrofas para Thoreau’, se nota su acercamiento al fenómeno de los exiliados como usted: Otro más abandonó el pesado/ anillo de la ciudad de voraces piedras./ Clara como la sal es/ el agua que golpea todas las cabezas de/ los verdaderos refugiados.
En ese ambiente se fortaleció nuestra amistad. Él está casado con Monica, una mujer maravillosa, que es su enfermera, su punto de apoyo, su traductora gestual y de monosílabos. Ella habla español y trabajaba en el campo de refugiados a donde yo llegué. Él es sicólogo y los dos son especialistas en gente afectada por la tortura y la cárcel, en el mundo de la criminalidad, la transgresión. Tomas nunca fue un hombre conforme con el estilo de vida ni la prosperidad sueca, que ha conducido al país, según sus palabras, a un proceso de deshumanización. Él conoció latinoamericanos como yo, pero no habla español, entonces no trató con la colonia. Además, eso todavía es mal visto. Suecia tiene un diez por ciento de población inmigrante y veinte por ciento de racismo mental. Todavía es un fenómeno bastante profundo: los inmigrantes viven en barrios marginales, en malas condiciones.
¿Tiene un poema preferido del Nobel?
Siempre recuerdo uno, de un poemario fundamental que se llama Báltico, un libro que relata un poco la historia de un antepasado de él (su abuelo) y la historia del mar Báltico, el Mediterráneo de los nórdicos.




Tomas Traströmer
Noche-mañana

El mástil de la luna se ha podrido y la vela arrugado.
La gaviota flota ebria, más allá, sobre el agua.
El pesado cuadrilátero del muelle, carbonizado.
El matorral se doblega en la oscuridad.
En la escalera. El amanecer golpea y golpea
en las verjas de piedra gris del mar y el sol crepita
cerca del mundo. Semiahogados dioses estivales tantean
en niebla marina.




El haiku es una de las técnicas que él utilizó. ¿Qué tanto se acercó a la poesía oriental?
Mucho, porque ha viajado varias veces a Japón y recibió también la influencia china. El haiku es lo que más me ha costado traducir porque su esquema métrico básico es de cinco, siete y cinco sílabas.
También se detecta la influencia de los rusos. Tiene un bello poema en homenaje a Gógol y el Nobel Brodsky, en los últimos años de su vida, exaltó la poesía de Tranströmer, hasta el punto de haber retomado varias de sus metáforas.
De acuerdo. Ha recibido influencias muy variadas. Se me olvidaba César Vallejo, poesía que me pidió le ayudara a traducir. Lo leyó muy bien y no se nota. Él quiere ir a Suramérica.
Si lo invitaran a Colombia, ¿él vendría así no pueda hablar?
Iría sin dudarlo. Viaja mucho con su esposa y llevan una vida casi normal. Está esperando que lo inviten a América Latina. Tal vez es la única región del mundo que le falta conocer. A mí me dijo que quiere ir a Montevideo, la ciudad del Conde de Lautréamont.
¿Es cierto que leyó a García Márquez?
Conoció su literatura por el Nobel de 1982. También leyó a Neruda. No sé más porque nos concentrábamos en las traducciones y casi nunca hablamos de otra literatura. Creo que siempre se cuidó mucho de que alguien pensara que un poeta inmigrante le ayudara. Ni yo se lo pedí, ni él me lo ofreció.
¿Cuándo llegará su traducción de la obra completa a Colombia y qué gana usted por eso?
Las editoriales deberían estar llamando a Editorial Nórdica en España. Puedo adelantar que los libros que se enviaron a Ciudad de México ya se agotaron. Tengo un contrato muy modesto. Tal vez hubiera ganado algo más si lo hubiera editado después del Nobel, pero nunca he ganado plata con la poesía y no es mi destino.
¿Vendrá usted a Colombia para hablar del Nobel?
Ahora me están invitando de todas partes. En enero voy a ir a Santa Marta, a tomar el sol y a recorrer mi querida costa. Tengo una ahijada colombiana en Cartagena, de familia muy humilde, que requiere mi atención.
Usted ganó el Premio del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Entre sus colegas en Colombia, ¿Tranströmer es conocido?
En mis viajes a Colombia he constatado que todos los buenos poetas conocen su obra.
La música es la forma de expresarse artísticamente desde el derrame cerebral, la música está en muchos de sus poemas.
La música ha estado siempre en la vida de Tomas desde niño, aunque su presencia se intensificó a raíz de la afasia, porque ya no puede escribir ni expresar lenguaje. Entonces se especializó en conciertos de piano para la mano izquierda, un género que yo no sabía que existía pero que él descubrió y del que buscó las composiciones para interpretarlas. Yo organicé en Suecia un festival de poesía, lo invité y disfrutó entre poetas inmigrantes, incipientes, marginales. Fue la estrella, con toda la humildad que lo caracteriza.
¿Su esposa siempre está a su lado como intérprete?
Sí, porque aparte de movilizarse con el bastón apoyado en la mano izquierda, sólo mueve los ojos y nada más. Necesita a su esposa para que uno sepa lo que quiere o no. Es una maravilla lo que ha hecho Monica con él. Muchas personas en su condición se quedan sin poderse comunicar. En cambio ella sabe cuándo quiere que le lea, que le ponga su música, que le sirva su whisky, que lo sigue tomando, o un buen vino.
¿Haberse obsesionado con la obra de este hombre lo ha distraído de su propia carrera como poeta?
Me han dicho que eso desvía mi atención en cuanto a mi obra, pero nunca me ha preocupado porque la traducción para mí es un arte literario y ya llevo como 40 libros traducidos que también son obras propias. Mi vida siempre ha estado dividida así y no es un conflicto.




La biblioteca del nuevo Nobel

Al detallar con lupa esta foto, de la agencia AFP, identificamos parte de la biblioteca del poeta Tomas Tranströmer: Dante; Dostoievski; Ortodoxia, de Chesterton; El legado de Humboldt, de Saul Bellow; Palomar, de Italo Calvino; William Golding; obras de Karen Blixen, danesa conocida con el pseudónimo Isak Dinesen; volúmenes de poesía oriental; A Distant Mirror, mirada de la calamitosa Europa medieval, de la norteamericana Barbara Tuchman; Afterline, del británico Colin Wilson, escritor y filósofo experto en criminalidad; Entre brumas, del holandés J. Bernlef. Autores suecos: Erik Axel Karlfeldt, quien recibió en 1931 el Nobel a título póstumo; obras de Lars y Madeleine Gustafsson; Lewis Resa, de Enquist; El buscador, de Erik Lindegren; Sannsaga, de Sophie Elkan; La leyenda del rey de la peste, de Lars Andersson.
También Delbanc, Ekelund y Hjalmar Söderberg.





Wednesday, October 12, 2011

Tomas Tranströmer / Siete haikus y otros poemas



Tomas Tranströmer
BIOGRAFÍA
SIETE HAIKUS Y OTROS POEMAS
SYV HAIKU OCH ANDRA DIKTER

Traducciones de Roberto Mascaró




SIETE HAIKUS 

1

Pared de pena...
Palomas van y vienen:
no tienen rostros.


Höpplöshetens vägg…
Duvorna kommer och går
utan ansikten.


2

Los pensamientos
en calma de mosaicos
en el palacio.


Tankar står stilla
som mosaikplattorna
i palatsgården


3

De pie en el balcón,
esa jaula de sol:
como un arcoiris.


Står på balkongen
i en bur av solstrålar –
som en regnbåge.


4

Un soplo duro
atraviesa la casa:
son los demonios.


En pinande blåst
drar genom huset i natt-
demonernas namn.


5

Pinos rajados
en el mismo pantano.
Siempre y siempre.


Ruggiga tallar
på samma tragiska myr.
Alltid och alltid.


6

Bosque asombroso:
Dios sin dinero vive.
Claras murallas.


Förbryllande skog
där Gud bor utan pengar.
Murarna lyste.


7

Blanca y negra,
terca urraca, en zigzag
va por el campo.


En svartvit skata
springer envist i sick-sack
tvärs över fälten.

OTROS POEMAS

ABRIL Y SILENCIO

La primavera yace desierta.
La zanja, oscura como terciopelo
se arrastra junto a mí
sin espejeos.

Tan sólo irradian
las flores amarillas.

Soy llevado en mi sombra
como un violín
en su caja negra.

Lo único que quiero decir
reluce fuera de alcance
como la platería
en la casa de empeños.


EL REINO DE LA INSEGURIDAD

La jefa de oficina se inclina y traza una cruz
y oscilan sus pendientes como espadas de                                 
                                                            Damocles.

Así como la frágil mariposa se hace invisible en         
                                                                 el suelo
confluye el demonio con el diario abierto.

Un casco que  nadie lleva ha tomado el poder.
La tortuga madre huye volando bajo el agua.


HOJA DE LIBRO NOCTURNO

Una noche de mayo aterricé
en un frío claro de luna
en que la hierba y las flores eran grises
pero el aroma, verde.

Resbalé cuesta arriba
en la noche daltónica
mientras las piedras blancas
señalaban la luna.

Un espacio tiempo
de algunos minutos
cincuenta y ocho años de ancho.

Y tras de mí
más allá de las aguas relucientes cual plomo
estaba la otra costa
y los poderosos.

Gentes con futuro
en vez de rostro.


GÓNDOLA FÚNEBRE Nº 2

 I

Dos hombres, suegro y yerno, Liszt y
           Wagner, viven junto al Canal Grande
con la inquieta esposa del rey Midas,
ése que transforma en Wagner todo lo que     
                                                               toca.
El frío verde del mar atraviesa los pisos del 
                                                          palacio.
Wagner destaca, el conocido perfil de títere
                                    parece más  cansado;                           
el rostro, una bandera blanca.
La góndola cargada pesadamente con sus vidas; dos pasajes de ida y vuelta y otro
                                                    sólo de ida.


II

Una ventana del palacio se abre con el viento y el súbito  soplo provoca muecas.
Sobre el agua aparece la góndola del  basurero impulsada  por dos bandidos con remo.
Liszt ha escrito unos acordes tan pesados  
            que deberían ser enviados a analizar
en el Instituto de Mineralogía de Padua.
¡Meteoritos!
Demasiado pesados para la quietud, pueden sólo hundirse más y más, futuro  abajo,  hasta
los años de las camisas pardas.
La góndola, pesadamente cargada con las 
                        hacinadas piedras del futuro.
                                             

III

Rendijas, hacia 1990.

25 de marzo. Inquietud por Lituania.
Soñé que visitaba un gran hospital.
No tenía funcionarios. Todos eran pacientes.

En el mismo sueño, una niña recién nacida
hablaba con completas oraciones.


IV

Junto al yerno, que es hombre de su tiempo,  
           Liszt es un apolillado grandseigneur.   
Es un disfraz.
El abismo, que ensaya y descarta máscaras
       diferentes, ha elegido justo ésta para él,
el abismo, que quiere subir hasta los hombres sin mostrar
                                                                       su rostro.

 V

El Abate Liszt está habituado a cargar él 
       mismo su maleta por soles y por nieves
y cuando muera un día, nadie irá a
                                  esperarlo a la estación.
La tibia brisa de un coñac excelente lo    
                                        conduce a la tarea.
Siempre tiene tarea.
¡Dos mil cartas al año!
El escolar que escribe cien veces el palote,
        antes de que le permitan volver a casa.
La góndola cargada pesadamente de vida;
                                        es sencilla y negra.
                                                                                                  
VI

De regreso en 1990.

Soñé que conducía doscientos quilómetros en vano.
Entonces, todo se agigantó. Gorriones enormes como gallinas
cantaban de modo ensordecedor.

Soñé que dibujaba  teclas de  piano
en la mesa de cocina. Tocaba sordamente    
                                                         en ellas.


VI

De regreso en 1990.

Soñé que conducía doscientos quilómetros en vano.
Entonces, todo se agigantó. Gorriones enormes como gallinas
cantaban de modo ensordecedor.

Soñé que dibujaba  teclas de  piano
en la mesa de cocina. Tocaba sordamente en ellas.
Los vecinos acudían a escuchar.

VII

El clavicordio que calló durante todo   
     Persifal (aunque estaba escuchando) puede 
                                                al fin decir algo.
Suspiros... sospiri...
Mientras Liszt toca, esta noche, mantiene
                             apretado  el pedal marino
para que la fuerza verde del mar suba a
   través del piso y se una a todas las piedras
                                                   del edificio.                                                                      
¡Buenas tardes, bello abismo!
La góndola cargada pesadamente de vida;
                                        es sencilla y negra.

VIII

Soñé que llegaba tarde el primer día de clases.
Todos en el salón  llevaban máscaras blancas
                                                    sobre el rostro.
Imposible decir quién era el maestro.                                 


Nota: A fines de 1882, Liszt visitó a su hija Cosima y a su maridoRichard Wagner en Venecia. Wagner murió unos meses más tarde. Durante este período, Liszt compuso dos piezas para piano que se publicaron bajo el título "Góndola fúnebre".


Tomas Tranströmer
Sorgegondolen
Ed. Bonniers, Estocolmo, 1996

Tomas Tranströmer
Góndola fúnebre
LAR, Chile, 1999
Versiones de Roberto Mascaró



Roberto Mascaró
Poeta, traductor de poesía, nacido en Uruguay. Autor de libros como Estacionario (1983), Chatarra/Campos (1984), Asombros de la nieve (1985), Gueto (1991), Södra Korset/ Cruz del Sur (1987), Öppet fält/Campo abierto (1998), Campo de fuego (2000) y Montevideo cruel (2003). Ha publicado varios volúmenes con versiones castellanas de poesía nórdica. Premio Internacional de Poesía Ciudad de Medellín 2002. Fundó y dirigió en1980 la revista Saltomortal y la editorial Siesta.  Actual  director de la revista de literatura ENCUENTRO. Organizador del anual "Encuentro de Poesía en Malmö", Suecia.